Según la información recabada por EH Bildu, en dos ambulatorios de Lasarte y Bilbao se han administrado vacunas en las que se había roto la cadena de frío, un fallo en su conservación que, según el Comité de Investigación y Trazabilidad de las Vacunas, produce “la aceleración de la pérdida de potencia o la inactivación total de la vacuna, y este proceso es irreversible”.
EH Bildu ya ha registrado una iniciativa parlamentaria para que el consejero de Salud dé explicaciones al respecto.