EH Bildu considera preocupantes las informaciones publicadas hoy en un medio de comunicación sobre el euskera en las ofertas de empleo público. Según las informaciones publicadas, las diputaciones forales de Gipuzkoa y Bizkaia han retrocedido en sus perfiles lingüísticos en las últimas OPEs.
La Diputación Foral de Gipuzkoa ha publicado en el Boletín Oficial de Gipuzkoa del 20 de julio de 2026 una Oferta Pública de Empleo de 281 plazas. De las 281 plazas que hay en esta convocatoria ha bajado el número de plazas con el perfil acreditado al 66%, es decir, del 89% al 66%, es decir, un 23% menos. La Diputación Foral de Gipuzkoa ha pospuesto las fechas de acreditación en la Relación de Puestos de Trabajo, pero estos puestos ya estaban acreditados. En este caso, los puestos de administrativo han sido los más afectados.
La Diputación Foral de Gipuzkoa sigue el mismo criterio que hizo en la convocatoria de empleo del 31 de diciembre de 2025, en la que la reducción fue también de hasta el 67% y pospuso las fechas en la Relación de Puestos de Trabajo. En este caso, la mayor reducción se produjo en las plazas de bomberos.
La Diputación Foral de Bizkaia ha actuado con criterios similares, ya que rebajó el perfil de euskera al 54% de las plazas en la última convocatoria pública de empleo, a pesar de que actualmente el 85% de los puestos de trabajo lo tienen acreditado son. En el caso de Bizkaia, la reducción fue muy alta, del 29%.
El parlamentario de EH Bildu, Josu Aztiria, ha afirmado que en consecuencia se ha retrocedido en las últimas grandes ofertas públicas de empleo que se han publicado, “probablemente debido al impacto de la ofensiva”. En las tres grandes ofertas de empleo analizadas la reducción media ha sido del 25% en el conjunto de las 526 plazas.
El parlamentario de la izquierda soberanista ha explicado que estas decisiones se tomaron antes de la modificación de la Ley de Empleo Público, ya que el decreto que debe desarrollar la modificación de la ley está aún por elaborar. Sin embargo, considera que es una tendencia preocupante. “Por un lado, porque supone un retroceso en el camino recorrido hasta ahora, ya que los puestos de trabajo que tenían perfil se retrasan; por otro lado, porque no se da continuidad al gran esfuerzo realizado durante años; y, por último, porque en la administración se retrocede de facto en la normalización del euskera y en la garantía de los derechos lingüísticos”.
Esta decisión incumple además el artículo 5.7 del Decreto 179/2019 (que no se retrocede en la normalización) y ahora que estamos en la VII planificación se retrocede 12 años.
En ese sentido, ha subrayado que las decisiones que se han tomado pueden crear un “precedente peligroso”, ya que varias administraciones pueden optar por seguir el mismo camino y abrir la vía de desistimiento hasta que se desarrolle el decreto. “La previsión de que transcurran meses para la aprobación del decreto hace que las OPEs salgan con recortes, lo que perjudica seriamente el camino recorrido hasta ahora y la previsible tendencia de retroceso que se pretende evitar”.
Por lo tanto, EH Bildu considera que hay que llevar a cabo otras estrategias jurídicas que se están desarrollando en otros ayuntamientos e instituciones, manteniéndolas en los criterios existentes o retrasándolas hasta que se desarrolle el decreto. A su vez, cree que hay que establecer criterios claros cuanto antes para que no se dé marcha atrás en este tiempo. Está en la necesidad de dotar a la Administración de criterios claros y de recursos que permitan seguir avanzando, y para ello la orientación del nuevo decreto que se desarrolle será fundamental.
Aztiria ha explicado que las características del nuevo decreto puede abrir la puerta a que se dé marcha atrás como en las últimas ofertas públicas de empleo; o bien, se puede aprovechar el decreto, tal y como ha solicitado EH Bildu, para acelerar la euskaldunización de la administración, “dar un salto” en su consideración de lengua de trabajo y hacer de la administración un “agente activo” en la normalización del euskera. “El desarrollo del Decreto será, por tanto, fundamental para evitar la repetición de las decisiones que las instituciones han tomado en los últimos meses y para crear las condiciones adecuadas que permitan avanzar en la normalización”.
La apuesta de EH Bildu es clara, según Aztiria. “Hay que aplicar el principio de no regresión para no dar pasos atrás, puesto que el euskera es oficial, tiene que ser una lengua de uso normal en la administración, y para ello hay que avanzar hacia una administración totalmente bilingüe: incorporar una mirada prospectiva y dinámica en los criterios y convertir a las administraciones en agentes tractores y activos en la normalización del euskera, con el fin último de que la administración se convierta en el pulmón socio-funcional del euskera”.