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Maddalen Iriarte: “El caso Euskaltel demuestra que Urkullu carece de plan para el desarrollo de los sectores estratégicos”

Para Maddalen Iriarte, la venta de Euskaltel es “un expolio en toda regla a la sociedad vasca”. El Gobierno ha tejido una red de mentiras para respaldar la privatización y justificar lo injustificable negando la evidencia.

EH Bildu | 2021-03-30 14:13:00

Maddalen Iriarte ha hablado hoy en tono muy crítico con la absorción de Euskaltel por MásMóvil porque “demuestra lo que desde EH Bildu hemos denunciado una y otra vez, que el Gobierno de Urkullu no tiene ni plan ni estrategia para el desarrollo de sectores económicos clave para cualquier país”. A juicio de la portavoz de EH Bildu, el Ejecutivo PNV-PSE “está desaparecido de sectores en los que el liderazgo público es fundamental. O peor todavía: aparece sometido a los intereses de las multinacionales, carece de visión estratégica y de una orientación política bien definida. Lo de Euskaltel lo deja claro en el área de las telecomunicaciones, pero en el resto pasa lo mismo: la política industrial la marca Confebask y la energética, Iberdrola y Petronor. En vez de mostrar perspectiva de país y visión estratégica, lo que muestra el Gobierno es dependencia de las grandes compañías”.
En opinión de Iriarte, “no es exagerado decir que nos han robado Euskaltel, estamos ante un expolio en toda regla a la sociedad vasca” porque “una empresa creada con dinero público ha acabado en manos privadas” tras “un proceso de privatización que se ha desarrollado con el visto bueno, el impulso y la complicidad del PNV”. De Euskaltel “solo queda el nombre”, ha dicho, y “con esta operación ha perdido el país, ha perdido Euskal Herria. Hemos perdido el centro de decisión en un sector que es estratégico desde una perspectiva de país y de futuro. Hemos perdido para que cuatro listos se lo lleven crudo. Esto es lo que han fomentado el PNV y el Gobierno vasco: especulación pura y dura”.
Tras denunciar también la responsabilidad de Kutxabank a lo largo del proceso que ha culminado con la OPA de MásMóvil, la portavoz de EH Bildu ha subrayado que “sin la complicidad de Lakua la venta de Euskaltel hubiera sido imposible” y ha instado a la consejera Arantxa Tapia a que no trate de justificar lo injustificable. “Quiere hacernos creer que perder un referente y centros de decisión en un sector que es estratégico es una buena noticia. Es una tomadura de pelo, un insulto a la inteligencia”.
Iker Casanova, por su parte, también ha subrayado la responsabilidad del Ejecutivo, cuya política económica es “decir amén a las multinacionales”. Tras recordar que el Parlamento, con los votos también de PNV y PSE, pidió a Lakua en 2019 que estudiara la compra de acciones de Euskaltel para impedir lo que finalmente ha sucedido, el parlamentario independentista ha desvelado que le consta que el Ejecutivo tenía tomada la decisión de entrar en el capital de la compañía, algo que finalmente no hizo por motivos desconocidos.
El resultado es conocido, el que EH Bildu ha venido alertando desde hace años. “Se ha demostrado que la red de mentiras que ha tejido el Gobierno para justificar lo injustificable es más larga y densa que la red de fibra óptica de Euskaltel”. Y ahora en Lakua esgrimen un compromiso de MásMóvil de permanencia de cinco años en Euskal Herria. “Esas garantías son un simple contrato de permanencia, y todos sabemos que cuando se acaban esos contratos con una compañía, lo que hacen los clientes es cambiarse al mejor postor. Son garantías con fecha de caducidad”.
Casanova ha explicado que la absorción de Euskaltel por MásMóvil es la culminación de un proceso en el que “unos listos se han forrado y, mientras la sociedad ha perdido, el Gobierno lo ha estado apoyando”. Las cifras son escandalosas: en 2012 se vendió la red de fibra óptica por 68 millones y hoy está valorada en 1.000; en 2015, con la salida a Bolsa, los fondos buitre que habían entrado en Euskaltel obtuvieron 600 millones de beneficio y, por fin, la entrada de Zegona en 2019 ha desembocado en la desaparición de la empresa vasca.
Para EH Bildu, está claro dónde están las responsabilidades: Alberto García Erauskin, expresidente de Euskaltel, que inició el proceso de privatización; Gregorio Villalabeitia, presidente de Kutxabank, que ha sido colaborador activo del todo el proceso, y, por supuesto, la consejera Arantxa Tapia y el lehendakari Urkullu, máximo responsable de la liquidación de Euskaltel como empresa vasca.