Ya viene Korrika de nuevo, y tras dos años tenemos la oportunidad única para unirnos de nuevo al euskera y sacar a las calles proclamas a favor del euskera. La 24ª edición de Korrika comenzó el 19 de marzo en Atharratze, y el 29 de marzo llegará a Bilbao bajo el lema "Euskara gara".
Esta 24ª edición, además, tiene su peculiaridad en nuestra localidad: de hecho, en Itzubaltzeta-Romo AEK ha homenajeado a Irune Etxebarria, fundadora y promotora de la korrika, fallecida en 2025. En toda Euskal Herria, y también en nuestro país, gracias al trabajo realizado durante generaciones se celebran hoy en día proyectos reivindicativos y exitosos como Korrika; y lo mínimo es reconocer a aquellos que han sido militantes del euskera durante toda la vida.
Es más, en la situación actual es de vital importancia esta incansable reivindicación a favor del euskera. En el contexto de la ofensiva contra el euskera, el riesgo de dar pasos atrás en materia de derechos lingüísticos no es ninguna frivolidad. Por un lado, en las últimas semanas nos hemos enterado de que este acoso estaba más organizada de lo esperado; y por otro lado, aunque no haya recursos interpuestos, en municipios como Getxo las exigencias lingüísticas son escasas para garantizar dichos derechos.
Dando ejemplos concretos, la Oferta Pública de Empleo anunciada por el Ayuntamiento de Getxo el pasado año cubrirá 95 plazas, de las cuales sólo la mitad recibirá el perfil de euskera, mientras que en el resto se retrasarán o dejarán de implantar directamente los perfiles lingüísticos. Ante ello, desde EH Bildu solicitamos que en todas las futuras convocatorias de empleo se estableciera obligatoriamente la exigencia en euskera, que se pusieran los medios para hacer efectivo el plan de normalización y que se garantizase el derecho a ser atendido en euskera y castellano en todos los servicios municipales. La mayoría del pleno rechazó la propuesta.
Esto también evoca el debate sobre la apariencia que se ha abierto: hay agentes que trabajan en contra del euskera — o al menos no apuestan por él — y luego les preocupa no aparecer en la foto. El proceso de normalización del euskera debe llevarse a cabo como lo muestra la korrika, tipi tapa tipi tapa aurrera y sin dar un paso atrás.
En el mes de febrero hemos podido conocer que el Ayuntamiento ha dejado de ingresar más de siete millones de euros, que podrían haberse destinado a varias necesidades sociales o inversiones en los barrios, que tanta falta hace. ¿La razón para haber perdido estos siete millones de euros? Dejadez, ineficacia y mala gestión, una vez más.
Estos siete millones que se han dejado de cobrar corresponden a varias multas, tasas e impuestos, en el que se incluye también el cobro del IBI o el IAE (Impuesto de Actividades Económicas). Algunos de los ingresos que se han perdido corresponden al año 2022, aunque otros se remontan varios años, por lo que queremos saber por qué en todos estos años no se ha puesto solución a este problema (teniendo en cuenta que el PNV lleva gestionando este área todos estos años, y en concreto, el mismo concejal desde el año 2015).
Ante esta situación, desde EH Bildu hemos registrado una batería de preguntas en la Comisión de Hacienda, con el objetivo de conocer qué ha ocurrido y exigir, en su caso, responsabilidades políticas. Según hemos podido leer en prensa, en 2017 el consistorio adquirió una herramienta informática que lejos de automatizar o disminuir la carga de trabajo, la aumentó, porque había numerosas incidencias graves para la gestión tributaria.
Entre otras cuestiones, queremos conocer si es cierto que ese programa dificultó el cobro de estas sanciones e impuestos; cuantó pagó el Ayuntamiento por la puesta en marcha de este programa informático y quien tomó la decisión de contratar dicha empresa. También preguntaremos si es cierto que la empresa subcontratada para realizar esta labor tenía su propio software y si esta circunstancia complicó al equipo técnico municipal revisar los expedientes uno a uno. Queremos conocer cuanto nos costó los trabajos de dicha empresa, cuánto consiguió recaudar, por qué se decidió contratar una empresa para realizar esta labor municipal, etc. Las deudas de mayor importe que se han dejado de cobrar, al parecer, corresponden a empresas que ya extinguidas o en concurso de acreedores; también pediremos que se nos explique cuáles son estas empresas.