AKTUALITATEA


| 2026-03-26 09:18:00

Ya viene Korrika de nuevo, y tras dos años tenemos la oportunidad única para unirnos de nuevo al euskera y sacar a las calles proclamas a favor del euskera. La 24ª edición de Korrika comenzó el 19 de marzo en Atharratze, y el 29 de marzo llegará a Bilbao bajo el lema "Euskara gara".

Esta 24ª edición, además, tiene su peculiaridad en nuestra localidad: de hecho, en Itzubaltzeta-Romo AEK ha homenajeado a Irune Etxebarria, fundadora y promotora de la korrika, fallecida en 2025. En toda Euskal Herria, y también en nuestro país, gracias al trabajo realizado durante generaciones se celebran hoy en día proyectos reivindicativos y exitosos como Korrika; y lo mínimo es reconocer a aquellos que han sido militantes del euskera durante toda la vida.

Es más, en la situación actual es de vital importancia esta incansable reivindicación a favor del euskera. En el contexto de la ofensiva contra el euskera, el riesgo de dar pasos atrás en materia de derechos lingüísticos no es ninguna frivolidad. Por un lado, en las últimas semanas nos hemos enterado de que este acoso estaba más organizada de lo esperado; y por otro lado, aunque no haya recursos interpuestos, en municipios como Getxo las exigencias lingüísticas son escasas para garantizar dichos derechos.

Dando ejemplos concretos, la Oferta Pública de Empleo anunciada por el Ayuntamiento de Getxo el pasado año cubrirá 95 plazas, de las cuales sólo la mitad recibirá el perfil de euskera, mientras que en el resto se retrasarán o dejarán de implantar directamente los perfiles lingüísticos. Ante ello, desde EH Bildu solicitamos que en todas las futuras convocatorias de empleo se estableciera obligatoriamente la exigencia en euskera, que se pusieran los medios para hacer efectivo el plan de normalización y que se garantizase el derecho a ser atendido en euskera y castellano en todos los servicios municipales. La mayoría del pleno rechazó la propuesta.

Esto también evoca el debate sobre la apariencia que se ha abierto: hay agentes que trabajan en contra del euskera — o al menos no apuestan por él — y luego les preocupa no aparecer en la foto. El proceso de normalización del euskera debe llevarse a cabo como lo muestra la korrika, tipi tapa tipi tapa aurrera y sin dar un paso atrás.