AKTUALITATEA

| 2026-07-23

Hoy se cumplen 50 años de la desaparición de Eduardo Moreno Bergaretxe ‘Pertur’. Ha pasado medio siglo, pero su desaparición sigue sin esclarecerse, y tanto sus familiares como una amplia mayoría de la sociedad vasca aún no han podido ejercer su derecho a conocer toda la verdad.

EH Bildu considera que la desaparición de Pertur es una de las heridas abiertas de la memoria contemporánea de nuestro pueblo. A lo largo de estos años se han llevado a cabo numerosas investigaciones judiciales e históricas, se han analizado diversas hipótesis y se han abordado distintas líneas de investigación, pero hasta la fecha no se ha esclarecido lo sucedido ni se han encontrado sus restos.

En opinión de EH Bildu, esta situación evidencia que los derechos a la verdad, la justicia, el reconocimiento y la reparación que merecen todas las víctimas de la violencia política no están todavía plenamente garantizados. La construcción de la convivencia democrática exige un reconocimiento igualitario de los derechos de todas las víctimas, independientemente de su causante, y una auténtica voluntad institucional para investigar todos los casos pendientes de esclarecimiento.

El caso de Pertur, junto con otras desapariciones y violaciones de los derechos humanos, no puede dejarse en manos del olvido. Conocer la verdad no es mirar al pasado, es una condición indispensable para construir un futuro democrático más sólido. Por ello, EH Bildu cree que es necesario hacer públicos los documentos que aún permanecen en secreto, profundizar en todas las investigaciones y poner en marcha mecanismos que garanticen plenamente el derecho a conocer la verdad.

EH Bildu condidera que la construcción de una memoria inclusiva exige el reconocimiento de todos los derechos y sufrimientos de todas las personas. No debería de haber víctimas de primera o de segunda. Todas tienen derecho a la verdad, al reconocimiento, a la justicia y a la reparación.

Por eso, en el 50 aniversario de la desaparición de Pertur, EH Bildu vuelve a exigir que se den todos los pasos necesarios para resolver el caso, que se levanten los secretos que impiden conocer la verdad y que se garantice el acceso a la verdad, la reparación y la justicia que durante tantas décadas ha sido negada a sus familiares.

Porque la memoria no busca venganza, sino fortalecer la democracia. Y una democracia sólida no debería aceptar las desapariciones forzadas, la impunidad o la negación del derecho a conocer la verdad. Han pasado 50 años. Pertur, sus familiares y el conjunto de la sociedad vasca merecen verdad, justicia y memoria.