AKTUALITATEA

| 2026-01-22

EH Bildu asiste con estupefacción que dos ex-directivos de la empresa Solaria ocupen ahora cargos en la Administración pública. En concreto, uno de ellos es en la actualidad director de Proyectos e Innovación del EVE (Ente Vasco de la Energía) y el otro es nuevo director de Álava Agencia de Desarrollo, sociedad promovida por la Diputación Foral de Araba.

La izquierda soberanista alerta de que estos nombramientos coinciden en el tiempo con la presentación en Araba de 19 proyectos de plantas fotovoltaícas, que están generando gran preocupación social y ante los cuáles EH Bildu ya ha reclamado a las instituciones que asuman su responsabilidad, ordenen el territorio y presenten las oportunas alegaciones.

Cuando es más que evidente el desorden y el descontrol con el que se está desarrollando la implantación de proyectos de energías renovables una de las empresas con mayores intereses tenga a altos ex directivos en cargos públicos, que son quienes van a tener que tomar las decisiones, resulta incomprensible y genera una sensación de alarma lógica entre las y los ciudadanos de este país. Ante la dejación de las instituciones, son únicamente los intereses de la empresa promotora y de los propietarios/as de los terrenos los que definen la ubicación de estas infraestructuras. Que ahora, ex directivos de esas empresas asuman cargos públicos enciende todas alarmas.

EH Bildu cree que las puertas giratorias no hacen más que acrecentar la sensación ciudadana de que las instituciones actúan por amiguismo y salvaguardando ciertos intereses económicos y empresariales. La izquierda soberanista hace suya esa indignación de la ciudadanía vasca y subraya que trabajará de manera incansable para poner fin a comportamientos de este tipo que nada tienen que ver con la ética, la ejemplaridad y la pulcritud con que se debe actuar desde cualquier institución pública. En este sentido, EH Bildu cree que es necesaria una profunda regeneración democrática en el país.

EH Bildu anuncia que presentará diferentes iniciativas tanto en las Juntas Generales de Araba como en el Parlamento vasco para conocer el motivo de estos nombramientos y aclarar qué mecanismos se van a adoptar para impedir que los intereses de esa empresa definan las políticas públicas.