Oskar Matute:
Hace 2 semanas, desde EH Bildu iniciamos una dinámica movilizadora en el conjunto de Euskal Herria para advertir de la grave crisis habitacional que afecta al conjunto de la ciudadanía vasca. Una crisis habitacional que impide que las y los ciudadanos vascos desarrollen sus proyectos de vida en unas condiciones dignas.
Son demasiados los años que las herramientas institucionales han estado al servicio de los más poderosos, de aquellos que creen que la vivienda es un negocio y no un derecho. Desde EH Bildu venimos trabajando sin descanso para que esas herramientas institucionales se sitúen al servicio de los intereses de las mayorías sociales. Así, hemos venido buscando consensos que propicien esos cambios en las estructuras legales. Uno de esos cambios ha propiciado que también aquí en Nafarroa sea posible establecer zonas tensionadas y poner topes a los alquileres. Medida esta muy criticada y denostada por los poderosos y especuladores, pero que ya empieza a dar resultados en Barcelona.
Desde EH Bildu seguiremos trabajando para poner en práctica todas aquellas herramientas de las que disponemos para buscar soluciones a la problemática de la vivienda. Esta es un prioridad absoluta para EH Bildu. Y así lo estamos demostrando también en Nafarroa. EH Bildu es garantía de bienestar y para ello es ineludible sí o sí empezar a buscar soluciones a esta problemática de la vivienda que es transversal y que afecta a una gran parte de la ciudadanía.
Marta Díez:
Garantizar el derecho a la vivienda es una prioridad de primer orden de EH Bildu; y esa prioridad también la trasladamos a nuestra actuación institucional.
Estamos proponiendo y poniendo en marcha medidas sin que nuestros municipios se hayan declarado todavía zonas tensionadas. Ejemplo de ello es la reciente decisión de suspender durante un año las licencias de apartamentos turísticos en Ansoáin. De esta manera, al igual que en Baztan o Pamplona, hemos querido anticiparnos a las consecuencias negativas que puede tener la proliferación de pisos turísticos, con el objetivo de paliar las dificultades que tienen las personas del pueblo para acceder a viviendas.
De hecho, la situación que vivimos es grave. Casi 9 de cada 10 personas dicen que es difícil encontrar un piso en Pamplona a un precio asequible. Por ello, estamos utilizando todos los recursos de los que disponemos, responsablemente.
En este sentido, no podemos olvidar que el 92% de los municipios navarros han quedado fuera de la denominación de zonas tensionadas. Hablamos de la zona Rural, hablamos de la Navarra que se está despoblando. En esta zona, también, la situación de la vivienda es grave y es necesaria la intervención del mercado. De hecho, hay muchas viviendas vacías o de uso ocasional a las que la mayoría de la población no puede acceder.
Somos pioneros en la búsqueda de acuerdos que nos permitan a las administraciones hacer otro tipo de políticas de vivienda; y seguiremos haciéndolo, para poner en marcha otro tipo de políticas de vivienda que realmente garanticen este derecho en toda Nafarroa.