El lujo nos expulsa a los donostiarras de nuestros barrios y la nueva operación urbanística de la calle Camino 1 que acabamos de conocer es el último ejemplo. Este modelo no crea oportunidades para que la ciudadanía se arraigue en Donostia, al contrario. Por eso, desde EH Bildu exigimos, mediante la fórmula de la calificación, que un porcentaje de las nuevas viviendas que se generen sean de protección pública. Otro tanto en los locales comerciales que vayan a ser vivienda. Esta es la herramienta para crear oportunidades reales para las y los donostiarras en los barrios donde no existe vivienda protegida. ¿Está preparado el PNV?