Desde EH Bildu queremos mostrar todo nuestro apoyo a los voluntarios y voluntarias de la red ciudadana KAS, que este viernes ha denunciado una situación de hostigamiento e intimidación muy grave. Dar de comer a quien tiene hambre no es delito, y, sin embargo, con estas identificaciones se está criminalizando de forma sistemática a quienes ayudan a las personas en situación vulnerable, dejando en evidencia que a esta Alcaldía no le basta con prohibir las cenas. La prohibición, y lo que está sucediendo desde entonces, está muy lejos del modelo de ciudad que queremos, Donostia es una ciudad de acogida, y apoyaremos a los y las donostiarras que trabajan de manera voluntaria para que siga siéndolo. También pedimos que cese el acoso a las personas que se sostienen en esta red ciudadana mediante el miedo y la intimidación. La solidaridad no es delito y no se puede prohibir dar de comer a quienes pasan hambre.
Ante la decisión unilateral adoptada la semana pasada por Jon Insausti de prohibir las cenas solidarias en la calle, desde EH Bildu pusimos al día siguiente sobre la mesa una propuesta formal para impulsar una solución, sugerencia que también fue trasladada directamente al alcalde. Entendemos que la situación es grave, ya que muchas personas se han quedado, a día de hoy, en condiciones más vulnerables si cabe, sin otra alternativa. Desde el principio hemos mostrado nuestra total disposición a aportar, a través del diálogo compartido, para analizar posibles vías de salida. Desde el consenso y la escucha. Tras diez días, y después de volver a preguntar por esta cuestión, el alcalde nos ha convocado a una Junta de Portavoces para el miércoles de la semana que viene.
Ante esta cita, queremos reafirmar nuestra disposición y nuestra voluntad de cooperar en la dirección adecuada. Y en la misma línea en que nos pronunciamos cuando el alcalde anunció la prohibición, nos volvemos a reafirmar: la única manera de dar salida a la situación es hacerlo junto a los y las voluntarias de KAS, es decir, reconociendo a los y las donostiarras que hacen posible KAS como sujetos activos e incorporándolos como aliados. El alcalde lo ha hecho en sentido contrario.
El alcalde ha optado por una Junta de Portavoces para «compartir líneas de trabajo» y EH Bildu estará presente en esta cita. Sin embargo, denunciamos la ausencia de KAS en esa mesa.
Desde EH Bildu pedimos que se reflexione sobre las tres medidas propuestas: cada día que pasa sin hacer nada tiene un gran impacto. Las cien comidas que anunció Insausti no son suficientes y además todavía no se han puesto en marcha. Pero, más allá de las cifras, vemos importante alzar la mirada y reflexionar sobre la capacidad que tienen los tejidos sociales y las relaciones humanas que se generan en torno a un movimiento como KAS, también el que se genera entre las y los voluntarios y las personas en situación de calle. Y ahí tenemos la responsabilidad, porque a las instituciones les corresponde poner en valor todo esto, porque se crea un ecosistema que difícilmente puede alcanzar el sistema reglado, y que es un elemento imprescindible para tratar a las personas y cuidar de ellas. Lo que los movimientos populares y sociales y la ciudadanía consiguen poner en marcha desde la solidaridad y el auzolan, y que a menudo resulta intangible, es un bien común que hay que integrar en el sistema, no eliminarlo ni menospreciarlo. Y menos aún, prohibirlo.
A la espera de que tenga lugar la Junta de Portavoces, hemos solicitado el informe que ha realizado el Departamento de Acción Social porque queremos conocer los datos que se han recogido en el mismo y el diagnóstico que recoge. Asimismo, analizaremos otros informes que el alcalde ha empleado para justificar la prohibición: los elaborados por la Guardia Municipal, el Espacio Público y el departamento de Medio Ambiente y Salud, respectivamente. Y mientras tanto, pedimos a Insausti que levante la prohibición hasta que busque una solución consensuada.
Desde EH Bildu emplearemos las herramientas de las que disponemos en el seno de la institución municipal para aportar transparencia y pedir información sobre la situación. Por eso, preguntaremos en las comisiones de septiembre sobre la decisión del alcalde Jon Insausti de prohibir KAS y sobre los casos de acoso y hostigamiento que ahora se han denunciado.