Analizada la propuesta del Gobierno municipal que conforman PNV y PSE sobre las tasas e impuestos para este próximo 2027, desde EH Bildu lamentamos comprobar que suena la música de siempre. No se ha incluido, por ejemplo, ningún avance en justicia social, una linea roja que nos marcamos porque en EH Bildu buscamos generar oportunidades y caminar hacia una sociedad más justa e igualitaria. En ese sentido, la propuesta fiscal no es ni responsable ni ‘moderada’.
En una comparecencia ofrecida este viernes por el concejal Jabi Vitoria, EH Bildu ha desgranado su posición y el sentido de las once proposiciones normativas y dos enmiendas que ha registrado para intentar mejorar la propuesta del ejecutivo de Insausti.
Actualizar los servicios públicos de calidad, garantizar la viabilidad de la institución más cercana a la ciudadanía, dar prioridad a las personas repartiendo el esfuerzo fiscal e introducir la progresividad bonificando a aquellos colectivos que menos ingresos tienen son son las claves sobre las que EH Bildu basa su fiscalidad.
Decimos que no es responsable porque no ha tenido en cuenta la contribución que se espera para el próximo año del impuesto turístico. Con su propuesta de obviar el impacto económico que podría tener (se llegó a hablar de entre 8 y 12 millones de euros), Insausti centra el esfuerzo fiscal en las y los donostiarras.
«Y se ha obviado pese a que con toda seguridad se va a aprobar en una semana y va a ser una realidad en el 2027. ¿Y para esto quería correr el alcalde? ¿Para centrar el esfuerzo fiscal a todos los y las donostiarras sin tener en cuenta el impuesto a los turistas? ¿Acaso no decia que tenía los deberes hechos?», se ha preguntado Vitoria.
El Gobierno de PNV-PSE estima las necesidades para mantener en el 2027 unos servicios de calidad y las inversiones comprometidas, previendo también los ingresos que se puedan dar, fundamentalmente vía FOFIM. Y pese a estimar en torno a 3,5 millones la necesidad adicional de recursos a conseguir mediante la actualización de los impuestos y tasas, no tiene en cuenta los 8M que como mínimo puede obtener por el impuesto turístico, una cantidad que dobla la que se necesita y que claramente permite redistribuir el esfuerzo fiscal.
«Esto no es responsable -ha sostenido Vitoria-. Y no vale decir que todavía no se ha aprobado el impuesto en las Juntas Generales y que por ello no se ha previsto. Podían haber esperado, el año pasado lo hicieron en julio, y haber hecho una propuesta de fiscalidad que integrara también el impuesto turístico. ¿A qué viene esta precipitación? ¿Por qué se ha adelantado si estamos en tiempo para su tramitación? ¿Cuánto es la recaudación que se estima por este impuesto? ¿No estaban los deberes hechos? Sin tener en cuenta este impuesto no es responsable hacer un planteamiento integral de fiscalidad para esta ciudad como el que se ha hecho».
Seguridad jurídica
Y tampoco es una propuesta responsable porque no ha tenido en cuenta la modificación del IBI, que se aprobará también dentro de una semana en las JJGG de Gipuzkoa. Esto desembocará en una nueva norma foral que derogará la anterior, precisamente sobre la que se ha hecho la propuesta fiscal de Donostia.
También en este sentido el Gobierno de Insausti se ha precipitado. La situación ha obligado a los grupos municipales a presentar propuestas en base a una norma foral que dentro de una semana se va a derogar y que por lo tanto no va a estar vigente para el 2027.
«Un ejemplo lo constituyen las familias monomarentales, que con la actual norma foral bonificarlas en el pago del IBI no tiene encaje jurídico, ya que las bonificaciones en la redacción actual se limitan a las familias numerosas. Sin embargo, en la nueva norma foral, se incluyen, con lo que serían susceptibles de bonificación en el pago de este impuesto atendiendo en todo caso a la capacidad económica. Se trata de una enmienda transaccionada entre los grupos de Juntas Generales y aprobada en Comisión, por lo que la próxima semana será aprobada definitivamente y estará vigente en el 2027», ha detallado Vitoria.
La inseguridad jurídica es evidente, y para EH Bildu esto no es responsable.
Y tampoco es responsable porque el expediente de modificación de las ordenanzas fiscales no cuenta con informes de evaluación de impacto de género. Resulta necesario analizar las diferentes consecuencias que las ordenanzas municipales tienen sobre mujeres y hombres, porque desde el punto de vista político, es necesario integrar el punto de vista de género en las ordenanzas fiscales. Las ordenanzas fiscales no son neutras, también tienen género. Es necesario analizar qué impacto tienen en mujeres y hombres las tarifas y bonificaciones establecidas, precisamente de cara a hacer notar las desigualdades que pudieran existir.
Estos tres elementos constatan la irresponsabilidad de la propuesta del Gobierno, fruto de su precipitación. Desde EH Bildu negamos la mayor y no podemos dar por buena la subida generalizada del 2,3%. De nuevo, PNV y PSE evitan introducir ningún avance en materia de progresivdad y de nuevo este Gobierno no hace lo que dice, pese a que la norma es clara en tasas e impuestos al establecer la capacidad económica como criterio para el establecimiento de bonficaciones.
«La propuesta principal del Gobierno municipal de PNV y PSE no puede centrarse nuevamente en el esfuerzo fiscal en las familias donostiarras, en las unidades convivenciales de esta ciudad, como en años anteriores. Por ejemplo, si sigue adelante la propuesta de Insausti, el balance de la legislatura para el IBI concluirá con un aumento del 21,44%, para el saneamiento de un 18,34% y para la basura de un 44,38%. ¿Cuántas economías domésticas donostiarras van a ver incrementados sus ingresos en estas proporciones? Desde EH Bildu no entendemos cómo se puede hablar como hace el Gobierno de una subida ‘moderada’».
Respecto a las tasas e impuestos que afectan a la totalidad de la ciudadanía y, por lo tanto, a su economía más básica, planteamos su congelación. Asimismo, este año hemos insistido, vía proposición normativa, para que en estos servicios se tenga en cuenta el principio de la capacidad de pago, algo fundamental para establecer bonificaciones.
No podemos ni debemos olvidar que el crecimiento económico lleva desgraciadamente aparejado un crecimiento también de la desigualdad. Entendemos que quienes están sufriendo más dificultades económicas deben de tener la posibilidad de afrontar estas políticas fiscales de manera más holgada.