A juicio de EH Bildu, el proceso de escucha desarrollado en Busturialdea sobre el proyecto del museo Guggenheim Urdaibai “ha sido una práctica ejemplar” para profundizar en la democracia deliberativa porque ha posibilitado la participación ciudadana en el debate y la decisión en torno a ese proyecto. A partir de esta consideración, desde el valor de ese proceso de escucha, la coalición independentista ha propuesto hoy aplicar ese mismo modelo participativo en el ámbito de la transición energética para alimentar el pacto social por el clima.
Amancay Villalba ha señalado que “cuando las personas entienden por qué se toman determinadas decisiones y sienten que han participado en ellas, aumenta la legitimidad democrática, se reducen los conflictos y se refuerza el compromiso social con la transición energética. Estos procesos de debate mejoran, complementan y enriquecen la actuación de las instituciones, porque incorporar el conocimiento local es fundamental para garantizar que la transición sea justa, que no deje a nadie atrás y que distribuya costes y beneficios de forma equitativa”.
Tras recordar que, a petición de EH Bildu, la Ley de Transición Energética y Cambio Climático ordena promover procesos participativos a nivel comarcal para garantizar que los proyectos energéticos respondan a las necesidades y la voluntad de la población directamente afectada, la parlamentaria abertzale ha reprochado al Gobierno vasco que no haya puesto en marcha esos procesos y le ha acusado, por tanto, de incumplir la ley. “Esto ha traído conflictos y sufrimiento porque falta una planificación sólida y unificada en lo relativo a la expansión de las energías renovables. Sin esa planificación, funciona la ley del salvaje Oeste, donde a la hora de implantar esos proyectos decide el que llega primero, lo que ha generado malestar social y un caos tremendo y, lo que es peor, ha dejado sin liderazgo público la transición energética”.