Otras políticas de vivienda son necesarias para dar respuesta al principal problema de las y los donostiarras. El modelo de los últimos años, lejos de solucionar la situación, la han agravado; por eso, desde EH Bildu creemos que debemos cambiar no solo las políticas en materia de vivienda, sino también la forma en que miramos la ciudad.
Es desde esa premisa que defendemos que sí es posible crear nuevas oportunidades de una manera diferente. Se trata de crecer hacia dentro, de hacerlo además sin necesidad de ocupar más suelo y aprovechando el potencial que tienen las zonas degradadas.
En una comparecencia ante los medios este miércoles, el portavoz de EH Bildu Juan Karlos Izagirre, junto a los concejales Garbiñe Alkiza y Ricardo Burutaran, ha ahondado en las ideas que recoge el plan de acción en materia de vivienda presentado recientemente en un desayuno informativo ante los medios. En ese mismo plan se apuesta, además, por elevar el porcentaje de las viviendas protegidas a los máximos que permite la ley y de planificar las intervenciones de tal manera que se reduzca el desequilibrio que existe entre distintos barrios. «Debemos hacer ciudad pensando en una Donostia equilibrada, debemos trabajar por reducir las carencias que existen en determinadas zonas y garantizar los equipamientos y servicios necesarios para que un barrio sea vivo y habitable».
Otro criterio que recoge el citado plan pasa por aplicar también aquí, en Donostia, lo que es ya una realidad en otras muchas ciudades y cuyos resultados son positivos e interesantes: fomentar los usos mixtos, es decir, llevar actividades económicas a lugares residenciales y construir viviendas en zonas empresariales o polos tecnológicos.
«El parque tecnológico de Miramón en el que nos encontramos hoy es un buen ejemplo», ha expresado Izagirre. Aquí, como en el polo empresarial de Igara, hay oportunidades reales de fomentar la mixtura de usos. «Construir en este tipo de entornos tiene aspectos positivos que abaratan además los costes de la operación, porque muchas de las infraestructuras y servicios básicos necesarios ya existen, como las aceras, la iluminación o las canalizaciones y el transporte público que ya opera por estos lugares. Y desde el punto de vista de la medioambiental, además, es más sostenible, porque se respetan los espacios verdes al no ocupar más suelo».
Tal y como ha defendido el portavoz, para que todo esto sea posible, la cooperación y colaboración entre diferentes instituciones y entidades será vital. Estas inmediaciones del Kutxa Espacio nos recuerdan que existen interesantes oportunidades que desde EH Bildu apelamos a que sean tenidas en cuenta. «Es sabido que Kutxa Espacio se muda del lugar, y es precisamente un buen ejemplo para interpelar a la colaboración a la que apelamos. Hace poco que la mayoría en el seno de la fundación Kutxa ha dado luz verde para la venta de los terrenos de Aldakoenea, en Egia, a una institución pública como Gobierno Vasco, Ayuntamiento de Donostia o a un fondo público social cuya premisa sea construir vivienda pública. Los intereses de Kutxa de trabajar por temas sociales y sacar una rentabilidad a su patrimonio y los intereses sociales de Donostia, como es la vivienda, pueden converger aquí y hacer una operación similar a la de Aldakoenea».
Confluyen dos realidades compatibles entre sí, por lo tanto. Si hay voluntad, es posible, y ganamos todas y todos los donostiarras.