EH Bildu quiere poner en valor el último paso dado para que el Palacio de La Cumbre quede en manos de los y las donostiarras y se convierta, tal y como logró EH Bildu en Madrid, en un espacio de memoria.
Desde el acuerdo alcanzado con el Gobierno español, la izquierda soberanista vasca ha trabajado sin descanso para acelerar el proceso de declaración como lugar de memoria y garantizar, a pesar de los obstáculos, el reconocimiento que merecen las víctimas del Estado.
La confirmación y materialización del acuerdo alcanzado por EH Bildu para la cesión a Donostia del edificio en el que fueron torturados Joxean Lasa, Joxi Zabala y otros ciudadanos vascos es un punto de partida importante para construir una memoria inclusiva, dar respuesta a una reivindicación histórica y abrir una ventana a la reparación, sacando a la luz una realidad silenciada y negada durante décadas.
Es un avance innegable que La Cumbre pase de ser un símbolo de crueldad a ser un espacio de memoria. Una buena noticia en el camino de garantizar la reparación a las víctimas, tal y como han reclamando todos estos años. Aprovechemos esta ocasión histórica para visibilizar la crudeza de la tortura y poner en marcha mecanismos eficaces para que no vuelva a ocurrir.