AKTUALITATEA


| 2026-02-20 16:58:00

EH Bildu, junto a otras nueve fuerzas políticas —ERC, BNG, PNV, Geroa Bai, Compromís, Junts, Más Madrid, Agrupación Socialista Gomera y Eivissa i Formentera al Senat—, ha registrado hoy en el Senado una solicitud para que se retire el busto de Manuel Fraga Iribarne ubicado en dependencias de la Cámara Alta; concretamente, en el pasillo de entrada del hemiciclo.

La solicitud se fundamenta en la Ley de Memoria Democrática (en vigor desde octubre de 2022), que reconoce el derecho de las víctimas a la verdad y establece un deber de memoria para evitar la repetición de vulneraciones de derechos fundamentales. En ese marco, la iniciativa registrada subraya que una institución democrática no puede normalizar símbolos de impunidad ni proyectar reconocimiento público sobre responsables políticos vinculados a la represión.

EH Bildu considera que mantener un homenaje institucional a quien fue ministro franquista y responsable político del orden público en episodios de violencia del Estado es "otalmente incompatible" con el deber de memoria que deben asumir los poderes públicos.

Implicación en la masacre del 3 de marzo

La iniciativa vincula esta exigencia a la masacre del 3 de marzo de 1976 en Vitoria-Gasteiz, cuando cinco trabajadores fueron asesinados por la Policía Armada durante el desalojo de la Iglesia San Francisco de Asís tras varias jornadas de huelga general. Fraga Iribarne era el ministro responsable de las fuerzas de orden público en aquel momento, por su condición de vicepresidente segundo del Gobierno para Asuntos del Interior. También es importante recordar su papel en gobiernos de la dictadura franquista como ministro de Información y Turismo entre 1962 y 1969.

Los sumarios sobre el caso fueron sobreseídos por la jurisdicción militar y posteriores peticiones de responsabilidad civil a responsables policiales y políticos no prosperaron, por lo que las responsabilidades siguen sin ser depuradas.

Esta misma semana, EH Bildu ha exigido al Gobierno español que reconozca el papel del Estado en la masacre del 3 de marzo, reclamando tres pasos inaplazables: una investigación oficial exhaustiva, la apertura inmediata de los archivos aún bajo llave y un reconocimiento público y expreso del papel del Estado en aquella masacre. El Gobierno, sin embargo, en boca del ministro de Memoria Democrática Ángel Victor Torres, ha evitado hablar en esos términos y se ha limitado a denunciar la “brutal represión del Estado” hace 50 años y reiterar su compromiso para declarar la Iglesia de Zaramaga en lugar de memoria.

EH Bildu recalca que ya es hora de asumir responsabilidades y hacer justicia: “¿Para cuándo una investigación oficial exhaustiva sobre la masacre del 3 de marzo? ¿Para cuándo la apertura de los archivos que aún siguen cerrados bajo llave? ¿Para cuándo un reconocimiento público del papel que jugó el Estado español?”.