Para que el Distrito Este se convierta en una institución de referencia, el alcalde debería tomar decisiones en favor de las vecinas y vecinos de Altza, Bidebieta e Intxaurrondo. Ahora que se dará un relevo en la presidencia, daremos un margen de cien días a PNV y PSE, si bien este tiempo lo deberían emplear para hacer las cosas de otra manera. Como consecuencia de su dejadez, este modelo ha fallado.