La despreocupación de este Gobierno de PNV y PSE por gobernar el turismo nos ha traído a una situación que desde EH Bildu consideramos inasumible; nos resistimos a caer en la resignación, a asumir que poco se puede hacer, porque creemos que si verdaderamente existe una voluntad política para revertir la situación es posible hacerlo. EH Bildu vuelve a tender su mano para devolver a la ciudadanía esa parte de la idiosincrasia de Donostia y del bienestar que la mayoría siente que se ha perdido de forma progresiva en los últimos años y a una velocidad que nos preocupa.
Desde esa responsabilidad y compromiso con la situación actual se explica la nueva batería de medidas que presentamos recientemente: cinco directrices sobre las que actuar y que desembocan en 37 propuestas realizables y factibles. Donostia tiene un límite, y las políticas públicas deben de pasar por convertir a las vecinas y vecinos en sujetos activos en la toma de decisiones y por medidas de reversión y decrecimiento.
Para ello, tal y como avanzamos, planteamos el cese de toda promoción turística tanto de la ciudad como de la marca de ciudad mientras no estén garantizados el bienestar y el día a día de las y los donostiarras y la calidad de vida de la población en sus barrios. Ya en 2023, con este alcalde como concejal de Turismo, tres de cada cuatro donostiarras no veían viable que el turismo creciera, y el 77% afirmaba que no era necesario atraer a más visitantes.
La percepción no ha cambiado, como tampoco han cambiado las políticas que se fomentan, aunque este Gobierno municipal afirme lo contrario en sus discursos, tal y como ha sostenido el concejal de EH Bildu Markel Ormazabal en rueda de prensa, este miércoles.
«Proponemos la suspensión temporal de toda promoción turística y de marca de ciudad mientras no se garantice la vida cotidiana y la calidad de vida de la ciudadanía donostiarra. Y no vale decir, como nos han dicho, que Donostia ha dejado de hacer las habituales campañas de promoción, porque la promoción turística se hace con medios muy diversos, y menos si se deja que esas campañas las hagan otras instituciones».
Por ello, la suspensión de la promoción debe apoyarse con las siguientes medidas: asegurar que otras instituciones cercanas como Basquetour, o la Autoridad Portuaria de Pasaia también frenan la promoción de la ciudad, y trabajar para que el sector privado (agencias de viajes, empresas turísticas, revistas y blogs de viajes, plataformas...) respete la decisión de suspender la promoción de la ciudad.
Tampoco podemos olvidar otros ejemplos, como la candidatura de Donostia para ser sede del Mundial de Fútbol en 2030. «La promoción, aunque sea ‘segmentada’, sigue siendo promoción. En cualquier caso -ha añadido-, la promoción que se hace poco o nada tiene de ser ‘segmentada’». Otro tanto podríamos decir de la participación de Donostia en ferias como FITUR o la reciente presentación en Barcelona de la Guía del Pintxo Donostiarra por parte del Instituto del Pintxo: «El pintxo no es solo comida, es un motor turístico clave», señaló el consejero de Turismo, Comercio y Consumo del Gobierno Vasco, Javier Hurtado, quien destacó «la importancia de seguir impulsando iniciativas que aporten valor y proyecten la singularidad del destino».
Four Seasons y el presupuesto para la promoción
Y por mucho que la reacción de la delegada de Turismo del PNV a las propuestas de EH Bildu para gobernar el turismo haya sido afirmar en un medio de comunicación que en «Donostia se ha parado la promoción turística», la realidad es otra. ¿Es casualidad que la cadena de hoteles de lujo Four Seasons haya puesto sus ojos en Donostia? Su propio consejero delegado ha afirmado públicamente que «sería fantástico’ abrir uno en nuestra ciudad.
Apenas ha transcurrido una semana de la apertura de otro ‘cinco estrellas’, en la ciudad, el Hilton ubicado en el antiguo cinematógrafo Bellas Artes. Nos inquieta este escenario, y por eso preguntaremos al respecto a la delegada de Urbanismo en las comisiones del próximo lunes, día 13. «¿Puede la cadena de hoteles Four Seasons ponerse en contacto con el Ayuntamiento de Donostia para materializar esta posible intención anunciada por un medio de comunicación?». Desde EH Bildu también instaremos al Gobierno municipal a que se posicione sobre la posible apertura de un nuevo establecimiento hotelero. Queremos conocer «cómo pretende actuar».
El presupuesto de San Sebastian Turismo de este año y las palabras de la delegada de Turismo no son compatibles, tampoco creíble el discurso del alcalde sobre sus políticas turísticas. Este Gobierno se ha desentendido y ha dejado hacer a la industria en detrimento de las y los donostiarras.
En este sentido, también interpelaremos a delegada del PNV para aclarar si este Gobierno tiene previsto adaptar la linea económica destinada a la promoción en las cuentas de SS Turismo para este 2026.
Según ha recordado Ormazabal, el Plan Director de Turismo 2023-2027 ya recoge la necesidad de replantear el modelo de promoción, ya que el objetivo no es «seguir aumentando el número de visitantes». Pero, al mismo tiempo, se pretenden aprovechar las oportunidades que puede ofrecer el turismo, algo que pretende hacerse «dirigiéndose a unos públicos estratégicos». Para ello es necesario «alejarse de la promoción masiva, segmentar a los públicos y seleccionar mercados estratégicos». Es decir, la promoción turística, sigue habiendo.
«La prioridad no es el número de visitantes, sino la calidad». Así lo recoge el Plan, y a continuación hace también la siguiente afirmación: «Es cierto, por otra parte, que no hay turismo de calidad si el espacio público de destino no está bien regulado y no se consolida la identidad de la ciudad». Y en EH Bildu estamos de acuerdo con esta afirmación, por supuesto, porque es absolutamente lógica. Pero lo cierto es que el turismo sigue creciendo en nuestra ciudad y, en consecuencia, también los problemas y las molestias que genera. Y esto es así porque la actividad turística no está suficientemente regulada.
Por eso pedimos la suspensión de toda promoción turística y de marca de ciudad, de manera provisional, al menos, hasta que se asegure que la calidad de vida de los y las donostiarras está garantizada. La última encuesta (2024) de la Oficina de Estrategia 2030 es contundente: el 82% de las y los donostiarras cree que el turismo no puede crecer más.