AKTUALITATEA


| 2026-06-17 13:57:00

La actividad turística sigue creciendo y, con ella, también las consecuencias y perjuicios que genera. Y a pesar del ello, el Gobierno Municipal PNV-PSE ha vuelto a renunciar a tomar las riendas de la situación. Especialmente durante la última década, es innegable, esta industria ha provocado importantes transformaciones en nuestra ciudad, como la gentrificación comercial, el encarecimiento de la vida o la masificación del espacio público. Y debemos decirlo con claridad: estos fenómenos no son consecuencia de la casualidad, sino el resultado de unas políticas turísticas concretas.

Observamos con sorpresa y preocupación la falta de voluntad de este Gobierno Municipal para responder a lo que está sucediendo con la dimensión y determinación que requiere. Desde EH Bildu queremos expresar que PNV y PSE están actuando con desidia e irresponsabilidad porque continúan operando bajo la lógica de que “cuanto más, mejor”.

De nuevo desde EH Bildu queremos denunciar que, mientras se ha ensalzado el modelo turístico que nos ha traído a la situación actual y se han aplaudido sus supuestos beneficios, se han ocultado de forma sistemática los problemas que ha generado en la vida de los y las donostiarras. Se ha dado la espalda a las preocupaciones vecinales y se han ignorado sus reivindicaciones hasta que este malestar popular ha desbordado todos los límites. Solo entonces, y no antes, han hecho suya la bandera de la “gestión”.

«El actual Gobierno se ha apropiado del discurso de la regulación turística. Sin embargo, la mayoría de las medidas que hoy reivindican, por no decir todas, son fruto de la presión popular. Además, muchas de ellas llegaron tarde, cuando el daño ya estaba hecho y sus consecuencias eran irreversibles. Un ejemplo claro es la pérdida de población en los barrios que soportan una mayor presión turística», ha señalado en rueda de prensa el concejal Markel Ormazabal.

Lo que dice el PNV no se corresponde con lo que hace: el alcance de las medidas adoptadas es prácticamente insignificante. Prueba de ello son las excepciones que permiten abrir nuevos hoteles en barrios declarados saturados de alojamientos turísticos. Lo hemos denunciado en numerosas ocasiones y lo reiteramos hoy: esas excepciones son resquicios diseñados ad hoc para posibilitar la apertura de nuevos establecimientos hoteleros, porque no existe una voluntad real de poner fin a este modelo. Porque hay intereses en mantenerlo y seguir alimentándolo. Y son intereses particulares.

Y ahora que el turismo se ha convertido en uno de los principales retos que la ciudad debe afrontar, ha desaparecido de la agenda política del PNV. ¿Por qué? Resulta sorprendente. Especialmente llamativo es cómo ha desaparecido de la agenda mediática y política desde que Jon Insausti asumió la alcaldía. «Pondré un ejemplo. Recientemente se nos ha presentado la iniciativa ‘Donostiarra Topera 2040’, que pretende invitar a la ciudadanía a reflexionar en colectivo sobre ámbitos estratégicos para pensar el futuro de la ciudad, activando para ello siete grupos de trabajo en base a determinado temas. Pues bien, el turismo no aparece en ninguno de ellos, y Jon Insausti ni si quiera lo mencionó».

Que la ciudadanía sea sujeto activo

La situación exige gestión, rigor, responsabilidad y compromiso, y este Gobierno Municipal no ha demostrado ni una cosa ni la otra. Más bien al contrario: dice una cosa y hace la contraria, generando confusión entre la ciudadanía.

EH Bildu está preparada para afrontar esta situación con medidas concretas, aplicando políticas de reversión, entre otras iniciativas. Venimos a proponer una alternativa viable para gobernar el turismo, comprometida con la ciudadanía.

En total, proponemos actuar en cinco principios, como son la concepción de las y los donostiarras como sujetos activos, la planificación de las políticas públicas para garantitzar una adecuada coordinación y cohesión de las mismas, implantar la capacidad de carga, aplicar medidas para el decrecimiento y políticas de reversión y el fomento de una economía no dependiente del sector turístico.

Según ha explicado Ormazabal, estos cinco ejes de trabajo son la base para luego desarrollar iniciativas y políticas en diversas áreas como vivienda, gobernanza, economía, comercio, medio ambiente y bienestar, sin olvidarnos del euskera y nuestra cultura y la movilidad.

«Esta es una hoja de ruta que planteamos para comenzar a revertir la situación, para pasar de las palabras a los hechos y devolver a la ciudadanía donostiarra ese bienestar que ha ido perdiendo en el día a día como consecuencia de un modelo turístico que ni es sostenible ni responsable. El primer paso es, sin duda, situar a los vecinas y vecinos en el centro, dotándoles de herramientas para que sean sujetos activos y su voz cuente. En EH Bildu tenemos la ambición y la determinación necesarias para gobernar el turismo.

Tal y como ha avanzado el concejal, este verano EH Bildu saldrá de nuevo a la calle para socializar y compartir su propuesta y transmitir que si existe voluntad política, sí es posible revertir la situación y mejorar la vida de las y los donostiarras.