La Bretxa debe ser pública y responder a las necesidades de los vecinos y vecinas de la Parte Vieja. Esa ha sido, y es, la hoja de ruta de EH Bildu, la que hemos exigido y seguimos exigiendo a la hora de tomar las decisiones que se han tenido que asumir sobre esta infraestructura estratégica.
Bajo esta premisa, ya en los inicios de la legislatura, mantuvimos contactos con Alcaldía, y en esa colaboración conjunta trabajamos con compromiso y responsabilidad, con la ambición de marcar el rumbo de las decisiones que eran mejores para el barrio y sus vecinos y vecinas, es decir, poniendo encima de la mesa y tratando de dar cauce a las demandas vecinales. El edificio ofrece interesantes oportunidades y, sin duda, con voluntad política, es factible dar respuesta a las necesidades y demandas de la Parte Vieja.
En una comparecencia, EH Bildu ha valorado este viernes la gestión del Gobierno municipal y ha reiterado el compromiso de la coalición con los vecinos y vecinas del barrio.
La concejala Itziar Iturri ha recordado que en los primeros contactos se adquirieron «una serie de compromisos» con Alcaldía: defender su carácter público, rescindir el contrato con Baika, que las decisiones que se adoptasen cubran las necesidades del barrio y que los espacios del edificio Arkoak se asignaran dentro de esa lógica. «Es decir: ‘¿qué necesita el barrio?’ es la pregunta que debe prevalecer. Y el compromiso de EH Bildu es responder positivamente a eso».
El barrio se expresó: un gimnasio público, un espacio para personas mayores y un lugar de reunión y almacenaje para asociaciones, entre otros. Asimismo, se habló de otros recursos existentes en la Parte Vieja, tanto nuevos como antiguos, para reflexionar y definir sobre su uso. Es el caso del antiguo ambulatorio de la calle Esterlines y el antiguo ayuntamiento de la plaza Nueva.
«Pues bien, ha pasado el tiempo y se han hecho gestiones, pero la valoración de EH Bildu sobre el camino recorrido hasta ahora no es positiva». Entre otras cosas, no se ha hecho el gimnasio público y a falta de éste tampoco se ha materializado la posibilidad de que los vecinos y vecinas puedan acceder al gimnasio privado que se ha realizado utilizando la Kirol Txartela. La reubicación del centro de día para personas mayores en Pescadería o en el edificio Arkoak no se ha llevado a cabo, el almacén que estaba previsto para el barrio ha quedado en un espacio mínimo y está sin acondicionar, «en una situación muy precaria, como hemos podido comprobar», ha descrito Iturri.
El barrio también trasladó la necesidad de un espacio de encuentro y reunión, pero, de momento, el Gobierno municipal tampoco lo contempla. Peor aún, lo que se ha decidido unilateralmente en la primera planta de Pescadería de la mano de FomentoSS nada tiene que ver con las necesidades del barrio; al contrario, porque en una zona saturada como la Parte Vieja se instalará una nueva actividad relacionada con la gastronomía y la hostelería. EH Bildu considera que «esto es totalmente inaceptable» y vemos que con esta operación se corre el riesgo de dejar esta primera planta en manos privadas.
En lugar de esto, desde EH Bildu señalamos la posibilidad de instalar una cooperativa de consumo porque además de generar sinergias en el barrio se potencia la aportación de los y las baserritarras de La Bretxa. Pero recibimos un no por respuesta. También hemos sugerido la ubicación de la Casa de las Mujeres en ella porque consideramos que ambos pudene interactuar. Hemos recibido una nueva negativa «basada» en argumentos técnicos infundados. La razón es estrictamente política. Aquí tampoco hay voluntad por parte de PNV y PSE.
Con la gestión de los puestos de las y los baserritarras, otro tanto; en contra de lo prometido, y a pesar de que los propios baserritarras hayan manifestado que quieren seguir en el exterior para tener contacto directo con la ciudadanía en la calle, el Gobierno municipal ha hecho caso omiso. Dicho de otro modo, trasladarlos al interior es actuar contra su voluntad. ¿Es este el modelo de escucha del Gobierno municipal?
Estamos a tiempo de tomar las decisiones adecuadas
Ni siquiera se prevé un proceso participativo real para decidir qué uso dar a los espacios que se crearán en los próximos meses con las reformas de los edificios, y esto nos preocupa. Desde EH Bildu queremos manifestar que estamos a tiempo de hacer las cosas de otra manera y de satisfacer las necesidades de asociaciones, agentes y vecinos y vecinas de la Parte Vieja. Es un barrio muy tensionado y en la última década, especialmente, han sufrido muchas graves consecuencias, tanto desde el punto de vista del bienestar como del comercial, entre otros. «No se puede negar que la turistificación descontrolada que han sufrido en los últimos años ha dañado aún más la calidad de vida de los y las vecinas en todos los sentidos», ha dicho la concejala de EH Bildu.
Los resultados de la consulta promovida por EH Bildu en 2024 en el barrio mostraron que sus habitantes quieren una Bretxa pública y vecinal. Y nosotras nos mantenemos en eso. Las principales prioridades son las relacionadas con el deporte y el centro de día, en concreto, las opciones más votadas fueron el gimnasio público polivalente (66,22%) y el centro de día de calidad (57,57%).
Los vecinos quieren participar en las decisiones del barrio y tienen toda la legitimidad para hacerlo, además. El Gobierno Municipal tenía «de una vez por todas» opciones reales para responder a las necesidades históricas del barrio, y desgraciadamente el Gobierno de Jon Insausti no ha sabido aprovechar la ocasión, en este sentido, desde EH Bildu lamentamos que el alcalde haya roto relaciones con nuestro grupo en relación a La Bretxa y no nos transmita información de primera mano. EH Bildu, sin embargo, no quiere perder más tiempo y, por ello, queremos preguntarle directamente al alcalde qué planes tiene con los espacios y con las necesidades que han manifestado los vecinos.
Por nuestra parte, mantenemos lo acordado inicialmente y hacemos peticiones concretas:
- La reubicación del centro de mayores.
- Hacer un gimnasio público y, en su defecto, permitir el uso de la Kirol Txartela en el espacio deportivo privado.
- La ubicación de la Casa de las Mujeres en la primera planta de Pescadería, ya que además de ser un proyecto estratégico a nivel de ciudad, tiene la capacidad de hacer confluir dos variables. Por un lado, un barrio como la Parte Vieja, dañado por la gentrificación y considerado saturado, recuperaría su tejido comunitario; por otro, supliría las carencias que tiene la propia Casa de las Mujeres.
- Que los puntos de reunión y reunión para los vecinos sean los inicialmente acordados. Y, claro, que estos sean dignos.
- Priorizar la colaboración inicial tanto para el antiguo ambulatorio como para el convento de Santa Teresa y el antiguo Ayuntamiento, consensuando con los vecinos y vecinas las necesidades que existen en el barrio. De forma eficaz y transparente, asumiendo compromisos y cumpliendo los mismos.
La mano de EH Bildu para la colaboración sigue tendida, pero siempre y cuando la ciudadanía se ponga en el centro y se tomen las decisiones en su beneficio. Estas no pueden ser tomadas de ninguna manera de forma unilateral. Porque si la ciudadanía no tiene forma de participar y, por tanto, no se recoge su voluntad, el proceso está condenado al fracaso.