AKTUALITATEA


| 2026-05-21 13:30:00

Toca cuestionar la siguiente afirmación: que la ampliación del parque de vivienda pase exclusivamente por el consumo de más suelo. Y toca también reflexionar. ¿Es indispensable hacerlo así? ¿Se puede hacer de otra manera? En EH Bildu creemos que sí y creemos también que la calificación es una opción. Y es, precisamente, uno de los ejes sobre los que se vertebra el modelo de vivienda que queremos impulsar: es hora de crecer hacia dentro. Ahora bien, ¿qué es crecer hacia dentro?

Entre otras actuaciones, se prioriza la ejecución de nuevos desarrollos urbanísticos en áreas degradadas, así como la generación de oportunidades en áreas o barrios ya construidos. Creemos que tanto la una como la otra representan oportunidades para la creación de vivienda protegida.

Tal y como ha señalado este jueves el portavoz municipal de EH Bildu, Juankar Karlos Izagirre, en una comparecencia conjunta con los concejales Izar Hernando y Ricardo Burutaran en el barrio donostiarra de Gros, crecer hacia dentro es clave para incidir de forma decisiva en dos direcciones: crear más vivienda protegida y acabar con los desequilibrios existentes entre los barrios de Donostia.

«Recientemente nos ha visitado el urbanista Sebastià Jornet, experto con una trayectoria puntera a nivel internacional, y lo ha expresado con claridad: si hay voluntad política es posible, porque existen herramientas. Es más, el Tribunal Supremo también ha apoyado con una sentencia reciente estas políticas. En concreto, ha sostenido que el planeamiento urbanístico puede imponer reservas de vivienda protegida en la ciudad consolidada sin generar, por sí sola, un derecho automático a indemnización. Y los oportunidades que en este sentido presente Donostia no son baladí», ha señalado Izagirre.

El texto deL avance de la revisión del Plan General de la ciudad, elaborado por el propio Jornet con un grupo de expertos, señala que se pueden obtener más de 4.000 viviendas, a calificar como protegidas, por supuesto, aplicando la fórmula de la calificación. Y esto sin consumir un solo metro cuadrado más de suelo. Queremos señalar que esto es aplicable en cinco situaciones: conversión de bajos en alojamientos, segregación de grandes viviendas, construcción de levantes, rehabilitación integral de edificios completos y aumento de la densificación en casas pequeñas. «En estos casos, un porcentaje de las nuevas viviendas que se generen se declararían protegidas y serían obligatoriamente a precio tasado, ya sea en alquiler o en venta», ha precisado.

Las tres características de esta fórmula son muy positivas; sería un impulso para revertir la situación que vivimos en la ciudad empezar a aplicarla. En primer lugar, dejaríamos de consumir más suelo, apostando por sacar más partido a lo que tenemos. En segundo lugar, se trataría de operaciones sin coste para el Ayuntamiento, ya que serían asumidas por los propietarios de los bienes y, en tercer lugar, generaríamos oportunidades para los y las donostiarras, incluso en los barrios en los que no es posible crear nueva vivienda protegida, ofreciendo, en definitiva, oportunidades para realizar sus proyectos de vida en sus barrios. Gros es un ejemplo.

Gros es, de hecho, un crudo reflejo de la realidad en la que vivimos. En este barrio saturado es difícil impulsar nuevas promociones de vivienda, y lo poco que se hace solo depende de unos pocos, un capital privado dirigido a las élites. El capital que entrado son fondos de inversión, también fondos buitre que expulsan a los y las vecinas de sus barrios, y todo lo que se hace es ‘de lujo’. Con la fórmula que proponemos, la calificación, podemos empezar a dar un cambio de rumbo.