AKTUALITATEA


| 2024-05-24 09:38:00

Ahora que han pasado unos días desde que se ha sabido que no habrá olas artificiales en la zona verde de Antondegi, es el momento, en primer lugar, de felicitar a todos y todas las donostiarras que han trabajado para paralizar el proyecto: ecologistas, asociaciones sociales, surfistas, científicos y ciudadanía en general. El Gobierno Municipal da marcha atrás y prevaleve el sentido común.

Los concejales Markel Ormazabal y Garbiñe Alkiza han ofrecido en rueda de prensa la valoración de la noticia. «Hablar de Antondegi es hablar del modelo de ciudad», ha expresado Ormazabal. En opinión de EH Bildu, el cambio climático debe ser la oportunidad de repensar nuestros modelos de desarrollo para que los usos de los recursos naturales sean más modestos y repensar nuestra relación con los ecosistemas de nuestro entorno. Precisamente, para eso hemos declarado las Emergencias Climáticas. Y ello exige, como recoge la declaración de Donostia, una profunda reflexión sobre el modelo de ciudad y su readaptación.

En este sentido, hay que recordar que el Gobierno Municipal no ha descartado del todo el proyecto. Desde EH Bildu defendemos y pedimos que la posible nueva ubicación deberá necesariamente tener en cuenta lo dicho hasta ahora. Al parecer, la empresa de la ola artificial, de la mano del ayuntamiento, está baranjando nuevas zonas con el fin de explorar diferentes alternativas. Sean o no así las cosas, pedimos que el proceso se desarrolle con transparencia, con una interlocución directa con el resto de formaciones y agentes.

En el caso de que el proyecto prosperara, haremos un seguimiento exhaustivo de su posible ubicación, prevaleciendo su impacto positivo en el entorno y evitando cualquier intento de artificialización de más suelo.

Una batería de argumentos

El Ayuntamiento de Donostia aprobó en marzo de 2020 la Declaración de Emergencia Climática y desde el principio advertimos de que el proyecto de Antondegi suponía el soterramiento de la declaración (apenas habían transcurrido nueve meses entre ambas noticias). En concreto, en el documento ‘Propuesta de acción en relación con la Declaración de Emergencia Climática’, en el apartado ‘Territorio’ se recoge, entre otros aspectos, lo siguiente: «Reducción de la ocupación de nuevos territorios y renuncia a la ejecución de algunos suelos clasificados como urbanizables en el Plan General 2010».

Según se establece en el plan director de la CAV, las ciudades no pueden artificializar más del 45% del suelo y Donostia ya contaba con más del 43% de artificializado.

Antondegi es una de las zonas que más penetra la naturaleza en la ciudad. Más de 120 tipos de aves se han observado en los altos. Algunos de ellos en migración, otros pasan el invierno entre nosotras o vienen a reproducirse, como los milanos negros. Los hay, sin embargo, que son residentes y los tenemos aquí todo el año: el halcón, el búho grande y los milanos rojos (estos últimos en peligro de extinción). Y los mamíferos, otro tanto: zorros, tejones, comadrejas, garduñas, catajinetas, ardillas, erizos, lirones y gato montés, por citar algunas especies.

Por último, conviene poner en valor la importancia del cinturón verde y su impacto positivo tanto en nuestro día a día como en nuestro modo de vida. «La presencia de la naturaleza en la ciudad garantiza el bienestar físico y emocional de la población y aumenta las defensas de inmunidad. No podemos perder más espacios naturales, no artificialicemos lo que nos queda. Conservemos el medio rural y no transformemos las zonas verdes en ‘islas verdes’. Si vamos a mantener la biodiversidad, necesitamos corredores verdes que conecten estos espacios naturales entre sí», ha dicho Ormazabal. Al mismo tiempo, un corredor agroecológico para limitar la expansión de la ciudad, y abastecerla de productos de proximidad y de calidad. Antondegi es una zona rural en la que hay que proteger también sus caseríos.

A las puertas de una convocatoria que busca traer al centro del debate el modelo de ciudad, desde EH Bildu queremos reiterar que las políticas municipales tienen que poner en el centro a la ciudadanía y su bienestar, que necesitamos y queremos barrios vivos y habitables. «En los últimos años nos hemos alejado de esa foto y es hora de deshacer y de cambiar el rumbo de las políticas municipales para poner a las y los donostiarras en el centro».