AKTUALITATEA


| 2026-06-16 09:53:00

La portavoz del grupo municipal de EH Bildu, María del Río, ha apuntado hoy a la “degradación” en los últimos dos años del servicio de atención a víctimas de violencia de género, debido a la “dejadez y a nula gestión” por parte de la directora del Area, Jone Larrazabal.

A su juicio, se trata de algo “muy grave”, ya que este servicio se encarga de proteger la vida de muchas mujeres”. Por ello, ha instado a adoptar las “medidas necesarias de manera inmediata” para ofrecer un servicio de calidad.

Del Río ha realizado estas declaraciones hoy durante la comparecencia de la concejala de Igualdad y Fiestas, Itziar Urtasun, que ha dado explicaciones al respecto, tras la petición de EH Bildu, que también solicitaba la comparecencia de la directora del Area de Igualdad y Fiestas, Jone Larrazabal, en relación a la mala gestión del negociado de intervención social en violencia de género.

María Del Río ha identificado en dos grandes bloques los fallos existentes en el servicio. El primero, según ha dicho, “son cuestiones estructurales” que son “esenciales” para lograr un servicio y una atención de calidad a las víctimas, y respecto al segundo, ha apuntado a “fallos y errores en la gestión de los recursos existentes”.

En ese sentido, ha relatado que, cuando una víctima de violencia de género llama al servicio de intervención, la primera atención es por parte de una persona administrativa, que, “con toda la buena intención, pero sin tener un protocolo concreto y sin ninguna formación específica, es la que decide si el caso es urgente o no”.

En cuanto a los plazos para una primera reunión con la trabajadora social, ha explicado que, si bien el decreto indica que deberían de ser menos de 7 días, según las respuestas del propia área, llegan a 20. “Sabemos que pasa el mes para llegar a la primera cita”, ha señalado.

360 casos por trabajadora social

La portavoz de EH Bildu ha señalado que son cuatro las trabajadoras sociales de este servicio y que, cada una de ellas, a finales del 2025, “tenía de media 360 casos asignados”. “360 casos por trabajadora social, con una media de alrededor un caso más por día en el servicio, ¿se puede decir que el servicio está dimensionado?”, ha subrayado.

Según ha dicho, “actualmente nadie puede cuestionar la importancia de atender de manera inmediata, profesionalizada y por personas específicamente formadas a las mujeres que deciden pedir ayuda y acudir a una institución”.

Ha destacado que “ese primer paso es un momento fundamental, muchas veces frágil, en el que no se les puede fallar”. “Si la respuesta que reciben es una derivación tras otra, una primera atención por personas no formadas en violencias machistas o una lista de espera de más de veinte días, muchas de esas mujeres pueden echarse atrás, desistir de ese primer intento de pedir ayuda y volver a quedarse solas frente a la violencia”, ha explicado.

A su juicio, el Ayuntamiento de Bilbao “no puede permitir que eso suceda”, porque el compromiso contra la violencia machista “no se demuestra solo con declaraciones, campañas o días señalados: se demuestra con recursos, con equipos suficientes, con atención inmediata y con condiciones dignas para quienes sostienen esa atención”. “Y lo que estamos viendo en este negociado está muy lejos de ser suficiente”, ha destacado.

María del Río ha señalado que “estamos hablando de situaciones muy delicadas, y, como las competencias han aumentado, ello conllevará un aumento de los casos”.

Ante esto, la portavoz de EH Bildu ha exigido responsabilidades a la dirección del área, así como medidas y recursos urgentes para cuidar a las profesionales y ofrecer un buen servicio a las mujeres que lo necesitan. “La gestión está siendo un desastre y hay que hacer algo”, ha concluido.