En primer lugar, mostrar nuestra alegría porque se archive este caso y se suspendan todas las sanciones contra estos cuatro jóvenes sopeloztarras. Tras cinco años se ha archivado la causa, pero no se puede obviar que estos 5 años han sido una pesadilla que ha condicionado la vida de estas personas con un objetivo muy claro: castigar y asustar a todas las personas que trabajan de modo activo en los movimientos populares reivindicativos.
Este final deseado, no puede hacernos olvidar los silencios inaceptables. Cuando se produjo la detención por parte de la policía nacional el 22 de julio del 2021 EHBildu presentó una moción de urgencia de rechazo de las detenciones considerándolas arbitrarias, enmarcándolas dentro de una crítica más amplia a actuaciones contra el movimiento popular y se pedía la solidaridad con las personas detenidas. La moción NO FUE ACEPTADA en pleno: solo contó con los votos favorables de EHBildu, mientras que PNV y PSE votaban en contra y Elkarrekin-Podemos y DB/TU se abstenían.
Se pedían 32 años de cárcel y multa de 112.400 euros contra estos jóvenes por unas movilizaciones contra la ampliación de un salón de juego (petición descabellada, sin pies ni cabeza) y tras 4 años de cerrazón y de no querer llegar a ningún acuerdo, la movilización y la solidaridad lo han logrado: la fiscalía ya se había retirado y por fin ahora se ha archivado el caso.
Una vez más nuestra alegría y solidaridad con los cuatro jóvenes y con el movimiento popular.