Maddalen Iriarte: “El proyecto presupuestario de Lakua ha caducado antes incluso de que sea aprobado”


| 2022-11-28 14:18:00

EH Bildu ha registrado hoy la enmienda de totalidad anunciada la pasada semana para que el Parlamento le devuelva al Gobierno de Lakua su proyecto de presupuestos de 2023 porque, según ha denunciado Maddalen Iriarte, “no da las respuestas precisas ahora que las necesidades en la sociedad son cada vez mayores”. La coalición ha presentado también 95 enmiendas parciales por valor de 450 millones de euros, incluidos 309 millones de los remanentes, que, entre otras, plantean las siguientes medidas:

  • Fijar ratios en todas las categorías de Osakidetza y publificar la ESI Emergencias.
  • Extender, de modo progresivo, las ayudas por hijos e hijas (200 euros) hasta los 18 años.
  • Un programa juvenil de empleo con sueldos de al menos 1.400 euros.
  • Ampliar el parque público de alquiler.
  • Transporte público gratis para menores de 12 años.
  • Creación de un bono energético para las familias con dificultades económicas.
  • Proteger las empresas estratégicas y las comarcas con peores índices socioeconómicos.

Para Iriarte, “la tramitación presupuestaria ha dejado claro que el Gobierno nunca ha tenido ninguna intención de llegar a un acuerdo y que el presupuesto que nos ha presentado ha caducado antes incluso de que sea aprobado, ya que el propio Gobierno, el PNV y el PSE están anunciando ahora medidas que no aparecen en el proyecto. En definitiva, están reconociendo que su presupuesto es insuficiente, que no alcanza para cubrir las necesidades de la ciudadanía de Araba, Gipuzkoa y Bizkaia; dejan en evidencia que al Gobierno la realidad le ha pasado por encima”.

Tras recordar que hace un año sí hubo un acuerdo presupuestario entre EH Bildu y Lakua, Iriarte ha explicado que en esta ocasión “hemos abordado el debate con la misma intención y voluntad que entonces, dispuestas a repetir el acuerdo”. El proceso, sin embargo, ha dejado claro que en el Gobierno no existía esa voluntad, a pesar de que “hemos puesto sobre la mesa realidades que en estos momentos son incuestionables y requieren respuestas urgentes. La nuestra ha sido una propuesta de sentido común, porque ¿qué más tiene que pasar en Osakidetza para que ajuste la plantilla a las necesidades reales del sistema?, ¿hasta cuándo debe esperar la juventud para tener contratos dignos o para que los precios de los alquileres sean asequibles?, ¿a qué deben esperar las miles de familias que no pueden permitirse encender la calefacción?”.

En esta línea, la portavoz de EH Bildu ha subrayado que “hoy y en los próximos años vamos a tener que hacer frente a grandes retos que obligan a las instituciones a dar respuestas estructurales, no parches, para dar certezas a la gente y garantizar el bienestar y la justicia social. Creemos que los presupuestos deben ser un elemento básico en esa dirección, pero la respuesta del Gobierno ha estado llena de líneas rojas, excusas para negarse a abordar esos problemas estructurales”.

Iriarte ha apreciado falta de voluntad y de proyecto en la respuesta del Ejecutivo. “En este momento tenemos posibilidades y condiciones para articular respuestas estructurales valientes, garantizar derechos fundamentales, detener la degradación de los servicios públicos, dar certezas a la gente, ofrecer oportunidades de emancipación a la juventud, proteger los sectores estratégicos, hacer frente a la emergencia climática y distribuir de forma adecuada la riqueza que se genera. El momento es ahora porque tenemos posibilidades económicas para hacerlo: recaudación muy alta, remanentes presupuestarios, fondos europeos y suspensión de las normas fiscales europeas. El Gobierno de Urkullu, en cambio, nos lleva a una situación paradójica: tenemos dinero y posibilidades económicas; también tenemos necesidades, enormes, además; pero en Lakua falta voluntad política y falta proyecto. No ha sabido leer la realidad y, por tanto, no es capaz de hacer una apuesta que esté a la altura del momento. No es capaz de hacer un ejercicio político de anticiparse a los problemas, algo clave para que las soluciones lleguen a tiempo. Llevado por su conservadurismo y falta de ambición, se niega a utilizar todos los recursos económicos de los que dispone y, aunque las necesidades y retos son colosales, para 2023 nos plantea un presupuesto inferior al que está gestionando en 2022”.