A la vista de la preocupante evolución de la marca Euskal Okela, EH Bildu ha presentado en el Parlamento una proposición no de ley que busca garantizar la rentabilidad de las explotaciones ganaderas adheridas a Eusko Label. En concreto, la iniciativa impulsada por Mikel Díaz de Alda insta al Gobierno vasco a constituir cuanto antes una mesa en la que participen todos los agentes del sector (ganaderos, cooperativas, comercios y administraciones) “para materializar un nuevo planteamiento de Euskal Okela que asegure la rentabilidad de todos los eslabones de la cadena de producción, especialmente de las y los productores”. EH Bildu también propone que las principales prioridades en el Plan Sectorial de la Carne que está tramitando Lakua sean garantizar la rentabilidad de las y los ganaderos, hacer un replanteamiento del Label y una nueva estructuración de toda la cadena de carne.
El pasado viernes, el sindicato EHNE denunció que en los últimos seis años la producción de Euskal Okela se ha reducido en un millón de kilos, un descenso al que alude el parlamentario independentista a la hora de explicar su propuesta. “Desde 2022 el número de explotaciones ganaderas ha descendido un 9%, pero la bajada de las explotaciones adheridas a Eusko Label ha sido del 25%, pasando de 607 a 455, y aunque en este mismo periodo de tiempo el número global de cabezas de ganado ha aumentado un 2%, en Eusko Label ha bajado un 14%, de 32.308 a 27.806 reses. Sin duda, estos datos explican con claridad la preocupante evolución de Euskal Okela, por lo que no es de extrañar que los agentes del sector hayan advertido de que la situación está llegando al límite”.
Díaz de Alda sostiene que el porqué de esta negativa evolución hay que buscarlo en la falta de rentabilidad de las y los productores. “En contra de lo que dice la consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, para las y los ganaderos es más rentable vender el ternero que cebarlo para carne, ya que el Gobierno vasco está apostando por un modelo de grandes empresas en lugar de apoyar el modelo vasco que había imperado hasta ahora, basado en pequeños productores”.