AKTUALITATEA


| 2026-05-13 11:28:00

Hasta el pasado ejercicio, en la campaña de la renta estaba vigente la posibilidad de que las madres y padres pudieran hacer una declaración conjunta con sus descendientes menores, tanto en los casos de custodia exclusiva como en los de custodia compartida, siempre que en este último caso hubiera acuerdo entre los progenitores.

Pero PNV, PSE y Podemos introdujeron un cambio en la revisión fiscal que ha llevado a madres y padres separados a perder el derecho a formar unidad familiar con sus descendientes y a presentar una declaración conjunta. En Araba, Bizkaia y Gipuzkoa este cambio puede afectar a unas 60.000 personas y ha generado una gran preocupación, ya que dejarán de percibir entre 1.000 y 3.000€.

La situación es especialmente grave en los casos de custodia exclusiva, ya que corresponde mayoritariamente a las mujeres. Hasta ahora, la custodia era motivo suficiente para formar la unidad familiar. Ahora, no. Ahora, Hacienda exige, además, que se asuma en exclusiva la manutención económica de las y los menores -lo que es prácticamente imposible- o que exista una declaración oficial de ser víctima de violencia de género.

Tras la separación, la situación económica del hogar en el que viven las y los menores empeora notablemente: aparecen gastos duplicados, se pierde economía de escala y aumenta el riesgo de pobreza infantil. Configurar los impuestos como si esta realidad no existiera reduce la progresividad y agrava las desigualdades.

No se puede permitir que las familias hayan visto empeorar sustancialmente su situación económica que de la noche a la mañana, sean castigadas fiscalmente, lo que repercute especialmente negativamente en las mujeres separadas; y que el coste de la revisión fiscal recaiga sobre los menores.

EH Bildu ya advirtió en su día que la reforma fiscal aprobada en Gipuzkoa no compensaba la bajada de ingresos añadiendo presión fiscal a las rentas más altas y a las empresas. Estamos viendo ahora las consecuencias.