Hemos presentado enmiendas por valor de casi 4 millones de euros a los presupuestos municipales con un objetivo claro: mejorar la calidad de vida de las y los durangarras. No hablamos de anuncios grandilocuentes, sino de inversiones concretas en aquello que hoy más preocupa: los cuidados, la vivienda, la crisis climática, los barrios y el deporte.
La realidad económica del Ayuntamiento es buena. Los ingresos han aumentado, el remanente es elevado y la situación financiera es sólida. Precisamente por eso creemos que es tiempo de tomar medidas excepcionales para hacer frente a las diferentes crisis que ya están aquí y que no pueden seguir aplazándose.
Junto a las nuevas propuestas, consideramos imprescindible recordar que Durango arrastra compromisos ya aprobados y todavía sin ejecutar, muchos de ellos vinculados directamente a los barrios y a decisiones adoptadas con participación ciudadana.
En primer lugar, entendemos como prioritario retomar y ejecutar en 2026 el proyecto del centro social de Kapitanena, incorporando las propuestas realizadas por las y los vecinos. Para ello planteamos una inversión de 1.000.000 de euros.
Del mismo modo, resulta necesario finalizar definitivamente la rehabilitación de Antsoestegiz kalea, una actuación largamente esperada, con una dotación de 1.613.441,10 euros.
A ello se suma la necesidad de garantizar el desarrollo del proyecto de huertas lúdicas, una iniciativa con un claro componente comunitario, social y ambiental, para la que proponemos 238.000 euros.
Asimismo, consideramos imprescindible trasladar a 2026 la partida no ejecutada destinada a comunidades energéticas, garantizando 73.000 euros para que este proyecto no quede en el camino.
Además, no podemos olvidar los proyectos de presupuestos participativos de ejercicios anteriores que siguen pendientes de ejecución, aprobados directamente por la ciudadanía para mejorar los barrios:
Cumplir estos compromisos no es solo una cuestión económica, sino de credibilidad institucional y respeto a la participación ciudadana.
Cumplir lo acordado hasta la fecha no basta, Durango tiene nuevos retos por delante a los que hacer frente. En nuestra opinión, Durango tiene 3 retos de gran envergadura por delante: Los cuidados, la emergencia habitacional, el medio ambiente y la gestión de los espacios de ocio y deportivos.
Los cuidados sostienen la vida y, sin embargo, durante demasiado tiempo han quedado en un segundo plano. Proponemos destinar 285.000 euros a reforzar esta política desde una mirada comunitaria, feminista y orientada a la acción.
Planteamos 20.000 euros para un nuevo diagnóstico detallado de los cuidados en Durango, acompañado de asesoría feminista, que permita conocer con rigor las necesidades reales de la ciudadanía. A partir de ese trabajo, proponemos 45.000 euros para desarrollar un Plan de Acción en cuidados y empezar a poner en marcha medidas concretas.
Proponemos también instalar en dos parques máquinas biosaludables, uno en San Fausto y otro en Tabira, con 100.000 euros para que las personas mayores puedan realizar ejercicio al aire libre.
Así mismo, proponemos instalar un baño público en el parque de Otamotzena con 100.000 euros.
Este bloque se completa con 20.000 euros para redactar un anteproyecto que permita transformar la cancha de la plaza del Mercado en un espacio multifuncional, amable y cercano, pensado como lugar de encuentro y vida comunitaria.
La vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones de muchas familias, jóvenes y personas mayores.
Proponemos 80.000 euros para impulsar que viviendas vacías salgan al mercado del alquiler y 20.000 euros para actualizar el inventario de viviendas vacías. Pensando en las personas mayores, destinamos 50.000 euros a un anteproyecto para convertir el antiguo hospital de San Agustin en viviendas adaptadas.
Además, proponemos 80.000 euros para crear una Oficina Municipal de Vivienda a pie de calle, cercana y accesible. Está Oficina de Vivienda, además de servir para asesorar y solventar dudas a la ciudadanía, será la encargada de redactar y ejecutar un nuevo plan de vivienda.
El eje central es la ampliación del parque público municipal de vivienda, con 2.000.000 de euros, apostando por fórmulas cooperativas y de cesión de uso. El ayuntamiento de Durango cuenta con apenas 16 viviendas en propiedad, las cuales pronto saldrán en alquiler. Hace falta más parque público para dar respuesta a la demanda de alquiler y ofrecer una alternativa fuera del mercado libre.
A ello se suman 300.000 euros para una nueva línea de ayudas destinada a la mejora de barrios y entornos degradados.
La crisis climática ya tiene efectos visibles y exige respuestas desde lo local. Proponemos 100.000 euros para actuaciones de adaptación en redes de saneamiento y estudios sobre el impacto del calor en espacios públicos.
A ello se suman 400.000 euros para la instalación de placas solares en el parking de Tadu; 135.000 euros para instalar en los barrios del municipio aparcamientos para bicis cubiertos y seguros y 100.000 euros para la creación de refugios climáticos en espacios públicos.
Proponemos 100.000 euros para renovar los vestuarios del frontón de Ezkurdi, garantizando espacios adecuados; 100.000 euros para mejorar los vestuarios de Landako II; y 200.000 euros para crear canchas y frontones abiertos, públicos y gratuitos.
Para hacer posible una parte importante de estas inversiones, proponemos que el Ayuntamiento solicite un crédito por valor de 3.200.000 euros. A día de hoy, el Ayuntamiento de Durango no tiene deuda y cuenta con una situación económica sólida que le permitiría endeudarse sin dificultad.
No sería una decisión inédita: en etapas anteriores el propio Ayuntamiento ha afrontado préstamos de mayor importe sin poner en riesgo su estabilidad financiera. Utilizar ahora esta herramienta permitiría adelantar inversiones necesarias y dar respuestas reales a necesidades urgentes.
Estas enmiendas suman casi 4 millones de euros destinados a un mismo objetivo: mejorar la calidad de vida en Durango. Son propuestas posibles, financiadas y pensadas para responder a las preocupaciones reales de la ciudadanía.
Desde EH Bildu creemos que cuando la situación económica es buena, gobernar con responsabilidad también implica atreverse a actuar, poniendo los recursos públicos al servicio de las personas, los barrios y el futuro del pueblo.