Ha transcurrido un año desde que el 20 de febrero de 2024 la Junta de Gobierno Local aprobara iniciar el expediente para la resolución del contrato con la concesionaria de La Bretxa tras meses de intenso trabajo, discreto y de colaboración, con EH Bildu.
Esta decisión que rubricó el Gobierno Municipal resultó, sin duda, la clave que marcaría el futuro del mercado de La Bretxa (edificio Arkoak) y del edificio Pescadería, puesto que suponía la resolución y la vuelta a una gestión pública que desde EH Bildu siempre hemos defendido y que fue condición sine qua non para intentar lograr un acuerdo. Para nosotras no cabía ni cabe otra manera. Ante la tentación de volver a dejar en manos privadas la gestión, pese a que los hechos nos habían demostrado una y otra vez que era una alternativa equivocada, insistimos en gestionarlo desde lo público para poder dar al barrio lo que demanda. Era y es la manera más efectiva y eficaz de atender la necesidades más básicas que aún a día de hoy reclaman con toda razón vecinas y vecinos. Una gestión pública desde el barrio y para el barrio.
También adelantamos hace un año que los usos de los espacios generados debían atender, en primer lugar, las necesidades existentes en la Parte Vieja y recuperar, en lo posible, la esencia del mercado tradicional. Un patrimonio intangible que la ciudad ha ido perdiendo como consecuencia de decisiones equivocadas.
En una comparecencia ante los medios, el portavoz municipal de EH Bildu, Juan Karlos Izagirre, y la concejala Itziar Iturri, han reivindicado la necesidad de poner en el centro las carencias que desde el barrio están trasladando las y los vecinos y dotar a La Bretxa de servicios y equipamientos que sí responden al interés general.
«A lo largo del 2024 la Parte Vieja ha expresado sus prioridades, siendo las más demandadas un gimnasio público complementario a la cancha deportiva y un centro para la tercera edad. También se insistió en que resultaría inaceptable que se destinaran estos edificios a ninguna actividad hostelera, a excepción de un establecimiento dentro del edificio Pescadería y con el mismo horario que el mercado. Al contrario, se veía adecuadas actividades relacionadas con el mercado tradicional o comercial», ha recordado Iturri. No podemos perder de vista que la Parte Vieja es un barrio declarado saturado de actividad hostelera, y un barrio castigado como consecuencia del crecimiento de este sector y también del turístico. Requiere de medidas compensatorias al respecto.
Transcurrido un año desde el acuerdo a tres para su publificación, Izagirre ha querido poner en valor las propuestas que en este tiempo desde EH Bildu hemos puesto sobre la mesa para con La Bretxa.
EH Bildu ha continuado reuniéndose con el Gobierno de PNV y PSE planteando diferentes propuestas, pero todas ellas siempre han estado acordes con el interés general y las necesidades expuestas por la ciudadanía.
1. En ese sentido, desde EH Bildu hemos propuesto un pequeño gimnasio público ubicado en la primera planta del edificio Pescadería, que conectaría con los vestuarios de la cancha deportiva ubicada en la segunda planta. La contrapropuesta del Gobierno de Eneko Goia de utilizar el gimnasio privado previsto en el edificio Arkoak con la kirol-txartela es una alternativa que habrá que precisar, pero no es la deseable ni la que EH Bildu ejecutaría.
2. Asimismo, proponemos que la gestión de la cancha y la sala multiusos abyacente sea gestionada por la Ikastola Orixe en sus horarios estipulados y por parte del propio barrio el resto de horas y días. «Para ello se debe hacer una cesión de estos espacios a la entidad o el club que aprueben en el propio barrio, y dotarlo de los recursos necesarios», ha detallado Izagirre.
3. En EH Bildu seguimos apostando por complementar la nueva oficina de Servicios Sociales (a ubicar en el edificio Arkoak, en la calle Aldamar), con un centro para personas mayores frágiles no dependientes.
La contrapropuesta realizada por el Gobierno municipal de habilitar un centro similar en los bajos de los apartamentos dotacionales previstos en la Calle Campanario es una alternativa posible pero falta concreción al respecto y se pierde la oportunidad de que la oficina de servicios sociales y este centro para personas mayores compartan espacios adyacentes.
4. Los espacios en la planta -1 del edifico Arkoak orientados a la calle Aldamar serán destinados a asociaciones de la Parte Vieja como lugar de reuniones o almacén, aceptándose esta propuesta de las vecinas y vecinos que llevó EH Bildu a las negociaciones.
5. Apostamos porque el uso de los nuevos espacios generados en el edificio Pescadería en la planta primera, donde quedan por definir 800 m², respondan a la idea de mercado tradicional o uso comercial, pero no se admitirán actividades hosteleras, excepto un establecimiento que se someterá al horario del mercado.
A día de hoy, y tras un año sin definirse su uso, desde EH Bildu seguimos apostando porque se priorice dar respuesta a las necesidades del barrio. Compatible con ello y al hilo de la idea expuesta anteriormente, EH Bildu pone encima de la mesa una propuesta relacionada con el primer sector, los productos locales prioritariamente ecológicos y con la filosofía de Km 0. Se plantea la cesión del espacio a una cooperativa de consumo que se rija por estos principios. En palabras de Izagirre, la fórmula se emplea ya a día de hoy con éxito en otros pueblos cercanos como
Oiartzun, Azpeitia o Igeldo. Se posibilitaría, a su vez, la realización de charlas y talleres relacionados con el primer sector, la soberanía alimentaria y el consumo responsable y sería complementario al mercado situado en la planta 0 y a las baserritarras. Podría contemplarse también un servicio de talleres de cocina y posterior comercialización de los productos elaborados o distribución en los comedores de hogares de jubilados.
6. En cuanto al debate generado por la futura ubicación de las baserritarras, queremos dejar claro que EH Bildu defenderá la postura que ellas mantengan. Nos consta que a día de hoy prevalece la preferencia por lo hablado estos últimos años: un espacio en la propia plaza, anexo a la cara norte del edificio Arkoak. Tan sólo si las baserritarras cambiaran de opinión y aceptaran la nueva ubicación propuesta dentro del edificio Pescadería cambiaríamos en EH Bildu de opinión. No se pueden realizar cambios sin la aceptación de las afectadas, creemos que es inadmisible.
7. Para finalizar, desde EH Bildu proponemos consensuar con las y los vecinos de la Parte Vieja el uso de los espacios libres que quedarán tras la reubicación de servicios que se están dando en el barrio, como por ejemplo el antiguo ambulatorio de la calle Esterlines.