El Distrito Este, entidad que engloba los barrios de Altza, Intxaurrondo y Bidebieta, cumple ocho años. Nació como una organización descentralizada y con objetivos concretos: que el Este tuviera su propia capacidad decisoria y que las vecinas y vecinos sintieran más cercana la Administración.
Echando la vista atrás y tras una reflexión sobre su trayectoria en este tiempo, el balance no es positivo para EH Bildu; no se ha conseguido que la ciudadanía sienta que la Administración está más cerca y el ámbito de decisión siempre ha estado condicionado al Gobierno Municipal del PNV y del PSE, ya que muchas propuestas se han quedado en agua de borrajas y en Donostia se han tomado varias decisiones en el Distrito sin tener conocimiento de ellas. A veces, peor aún, en contra de la opinión del Distrito. Así las cosas, podemos afirmar que no se ha conseguido que el Distrito sea una institución de referencia para la ciudadanía.
Sin duda alguna, se generó ilusión entre los agentes y vecinos y vecinas de Altza, Intxaurrondo y Bidebieta. A lo largo de estos ocho años han hecho un gran trabajo intentando dinamizar y mejorar sus barrios, generando debates razonables, presentando propuestas y proyectos. Sin embargo, viendo que no se recibían respuestas del Gobierno Municipal y que los resultados no llegaban, sabemos que la frustración y la resignación son sensaciones generalizadas. Y no les falta razón.
El alcalde, Jon Insausti ha enviado hace unos días un escrito a la ciudadanía del Distrito en el que explicaba algunas de las medidas adoptadas. Ante el contenido de esta carta, desde EH Bildu queremos manifestar lo siguiente:
- Algunas propuestas ya están en marcha, como por ejemplo, habilitar 2 trabajadores. Es inaceptable que esto se presente como novedoso.
- Otras medidas pueden preverse ineficaces y parecen estar hechas de una manera muy improvisada, como designar a personas referenciales de los departamentos, porque lo que necesitamos es que el personal esté presente para que sea eficaz.
- Y lo que es más grave, el alcalde afirma que tiene intención de seguir con el mismo modelo cuando precisamente creemos que es el modelo lo que hay que cambiar.
EH Bildu no ve voluntad de cambio, sino de nuevo otra iniciativa de marketing personal del alcalde.
Plazo de 100 días
Creemos que debemos dar un tiempo de confianza al nuevo Presidente y al Gobierno Municipal para que demuestre cuál es realmente su voluntad. Es habitual que se fije un plazo de 100 días, y desde EH Bildu lo concedemos.
No obstante, pedimos que en este plazo de 100 días se den los primeros pasos para que lo ineficaz empiece a ser efectivo. Por eso en estos 100 días el nuevo Presidente y el Gobierno Municipal PNV-PSE deberían dar, como mínimo, los siguientes pasos:
- Garantizar el número de trabajadores solicitados desde el Distrito y garantizar su eficacia.
- Disponer de capacidad para gestionar en el propio Distrito la dotación económica que perciba el Distrito, sin esperar al visto bueno del Gobierno Municipal.
- Demostrar voluntad política de verdad. Para ello, el Gobierno Municipal deberá tomar decisiones para que el Distrito se convierta en una institución de referencia para los vecinos y vecinas de Altza, Bidebieta e Intxaurrondo. Consideramos imprescindible que la ciudadanía pueda realizar algunas de sus gestiones con la Administración en el propio Distrito porque esto supone, a juicio de EH Bildu, reforzar e incrementar el conocimiento de esta institución y su referencialidad.