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Balance gestión Covid-19: Eneko Goia sigue intentando gestionar esta crisis como si fuera un accidente pasajero


Cuando ya hemos entrado en la fase dos de la desescalada, desde EH Bildu queremos hacer balance de la gestión realizada por el Gobierno municipal durante la pandemia.

| 2020-05-27 11:45:00

 

En primer lugar, queremos mandar un sentido abrazo a todas las personas que han perdido a un familiar o a alguien cercano durante la pandemia del Covid-19. Ayer mismo, el Ayuntamiento confirmó 49 personas fallecidas en Donostia, mientras los positivos contabilizados han sido hasta ahora 800. Si se extrapolan los datos del estudio de seroprevalencia serían unas 5000 las personas contagiadas en nuestra ciudad.

En cuanto a la gestión de la crisis por parte del Gobierno de Eneko Goia, desde EH Bildu queremos resaltar que ha intentado - y sigue intentando - gestionar esta crisis como si de un accidente pasajero se tratase. Más allá del shock inicial, la realidad es que en Donostia, en comparación con otras ciudades y municipios de nuestro entorno, se tardó mucho en reaccionar (por ejemplo, se tardó 12 días más que en Gasteiz en suprimir la OTA), en gran medida porque el equipo de Eneko Goia no realizó un diagnóstico adecuado del alcance de la pandemia. Y ese error de cálculo en torno al papel que debía jugar un alcalde y un Gobierno municipal ante una crisis de este tipo ha lastrado la acción de Gobierno semana a semana. Y se proyecta hacia el futuro en las decisiones que se están tomando en la desescalada y de cara a los próximos meses.

Los y las que sí entendieron perfectamente la dimensión de la pandemia ha sido las más de 700 personas que de forma altruista han tomado parte en las redes de cuidados constituidas en todos los barrios y pueblos de Donostia. Ya desde el mismo día en que se anunció el Estado de Alarma comenzaron a constituirse y en una semana ya estaban desplegadas en todos los barrios, ayudando a las personas más vulnerables. También hay que destacar el papel protagonista jugado durante el confinamiento por multitud de agentes sociales de la ciudad, que han mostrado una actitud proactiva para aportar en positivo, por ejemplo, en ayudar a las personas sin hogar o en poner en valor la movilidad sostenible.

Crisis más acentuada en Donostia

Pero lo cierto es que, además del impacto en la salud de muchos y muchas donostiarras, la crisis ha golpeado con fuerza al tejido socio-conómico de nuestra ciudad.

Antes de la pandemia, las diferencias económicas entre los barrios de Donostia ya eran evidentes y todo indica que esto ha tenido sus consecuencias ahora: en Altza, la tasa de positivos duplica y triplica la de los barrios del centro. Habría que analizar la relación de este fenómeno con el gran número de trabajadoras del sector de los cuidados que residen aquí, con sus condiciones laborales, con el precio de la vivienda, etc. En todo caso, durante estas semanas hemos podido comprobar dónde estaba el sector más vulnerable del modelo de ciudad vigente: el sector de los cuidados.

Y otra realidad palpable es que en Donostia la crisis va a ser más profunda que en el resto de ciudades vascas, en gran medida, por su dependencia del turismo internacional. Muchas personas van a tener que ser recolocadas o van a tener que ponerse en marcha planes de reparto del trabajo en el sector. A pesar de que ha quedado demostrado lo vulnerable que es un modelo de ciudad basado en el turismo, el Gobierno de Eneko Goia aún no se ha dado por aludido. En todo caso, reforzar otros sectores económicos más sólidos y con más futuro es un reto estratégico de ciudad.

Este error de cálculo del alcance de la pandemia y de sus consecuencias socio-económicas se manifiesta también en las escasas ayudas programadas para el pequeño comercio de Donostia. El tope de 680 euros de ayuda directa por establecimiento choca con, por ejemplo, los más de 1000 euros que se han acordado en Errenteria o Azpeitia, por poner dos ejemplos del herrialde. La decisión del PNV de no condonar los alquileres a los/as comerciantes con locales propiedad de la Fundación Zorroaga es un botón de muestra de su nivel de compromiso con este sector.

Y otra cuestión en la que se ha quedado muy atrás este Gobierno es en todo lo que tiene que ver con la movilidad y el impulso decidido de la bicicleta. Y es que hasta ahora solo se han semi-peatonalizado 800m repartidos en 5 calles y se han reconvertido un carril de la Avd. de la Libertad para que lo compartan coches y bicis. La apuesta por la llegada de vehículos privados hasta el centro de la ciudad sigue siendo la prioridad del Gobierno municipal.

Por lo demás, Eneko Goia se ha escudado en su teórica falta de competencias para no hacer nada contra la brecha digital. Pero lo cierto es que han sido muchos alumnos y alumnas donostiarras los que no han podido seguir las clases on line porque no tenían ordenadores o wifi, mientras los equipos de las casas de cultura, por ejemplo, estaban en desuso. Y Goia también se escudó en la falta de competencias para no intermediar en los graves sucesos de la residencia de Berra. Asimismo, en un primer momento se llegó a desentender de las medidas de seguridad de las empleadas del servicio a domicilio “porque eran competencia de la empresa adjudicataria”. Y esto fue así hasta el 6 de abril, cuando Eudel le instó a que dotara de equipos de protección a las trabajadoras del SAD.

Modelo de gobernanza

Otra de las consecuencias de no haber entendido bien el alcance de la crisis es que Eneko Goia ha prescindido totalmente de los colectivos ciudadanos e incluso de los grupos de la oposición para afrontar la pandemia. En nuestra opinión, la mejor manera de afrontar retos de ciudad de este calibre es mediante el liderazgo compartido. Pero en Donostia la centralización del poder ha sido la tónica general: Goia no ha buscado acuerdos y no ha intentado en ningún momento dar imagen de unidad. El cambio de la normativa de terrazas despreciando públicamente la opinión de las Asociaciones de Vecinos/as y la suspensión unilateral de la Semana Grande son buenos ejemplos de cómo no se debe gobernar en época de crisis.

Sin duda, vivimos un auge de modelos autoritarios de gobernanza, y Donostia no es ajena a ellos. Y es que no podemos olvidar que justo antes de la pandemia Goia había puesto en marcha un cambio del Reglamento del Pleno para obstaculizar la acción de los grupos de la oposición.

EH Bildu, proactiva

Desde EH Bildu hemos sido todo lo proactivas que hemos sido capaces. En total, hemos hecho más de 50 propuestas concretas para hacer frente tanto a la crisis sanitaria como a la crisis económica. Además de las medidas prepuestas para proteger la salud de la ciudadanía y de las trabajadoras municipales (SAD, dBus …), EH Bildu presentó más de 20 propuestas para impulsar el pequeño comercio y el primer sector, propuso medidas perfectamente realizables para aliviar la brecha digital de centenares de alumnos/as, hizo público un plan para revitalizar el sector cultural donostiarra, otro plan para habilitar carriles bicis provisionales y, con un ojo puesto en el futuro y otro en la difícil situación que atraviesan, presentó un plan para empezar a re-direccionar el sector del turismo.

De todas estas medidas presentadas, algunas han sido recogidas por el Gobierno municipal, como la suspensión del cobro del alquiler social a familias en dificultades económicas o la creación de una plataforma para la distribución de los productos de las tiendas de los barrios (1). Además, también nos congratuló leer en la prensa que el Ayuntamiento había llamado una a una a las personas mayores de Donostia, ya que era una propuesta que había hecho EH Bildu tras comprobar que en Errenteria lo estaban haciendo ya desde el primer día de confinamiento.

De cara al futuro, EH Bildu está ultimando un plan de choque integral para que Donostia pueda salir fortalecida de esta crisis y de otras que puedan venir en el futuro. La clave estará en poner la vida de las personas en el centro de las políticas públicas.

1 Nos referimos a la plataforma Donostia Market Plaza presentada ayer, pero hay que decir que el presupuesto de 170.000 euros se queda muy corto para una ciudad como Donostia. Logroño, por ejemplo, aunque tiene 35.000 habitantes menos que Donostia, ha invertido 250.000 euros; y Azpeitia (14.000 habitantes), 50.000 euros.