Iker Casanova: «EH Bildu no está en contra del turismo, sino del crecimiento incontrolado de la oferta turística. El turismo es una actividad económica relevante; sin embargo, una economía en la que el turismo tiene un peso excesivo es una economía frágil porque genera poco valor añadido. Nuestro país ha sido y debe seguir siendo un país de base industrial, y el turismo debe entenderse únicamente como un complemento a esta actividad económica.
El modelo de turismo incontrolado que las instituciones de Bizkaia están tratando de implantar en el territorio empieza a resultar, además, perjudicial para la ciudadanía. Vemos cómo la hostelería tradicional se transforma en franquicias, el comercio local en grandes multinacionales y espacios que antes estaban destinados al servicio público se convierten en hoteles al servicio del turismo.
Asimismo, muchos espacios que históricamente han sido puntos de encuentro para la ciudadanía de Bilbao y de Bizkaia se masifican y acaban convirtiéndose en lugares inaccesibles. Por todo ello, queremos hacer un llamamiento a las instituciones de este territorio para que abandonen su política de crecimiento indiscriminado del turismo, protejan nuestro patrimonio y los edificios relevantes.
Bizkaia necesita viviendas de protección oficial, necesita servicios públicos, equipamientos culturales y deportivos, y necesita que los edificios en desuso se reconviertan en espacios capaces de satisfacer las necesidades reales de la ciudadanía.
Una política turística racional exige tomar medidas desde ya. A menudo se nos dice que no estamos en la misma situación que otros territorios en lo que respecta a la masificación, y puede que en algunos casos sea cierto que existan lugares con un problema aún mayor. Pero la pregunta es clara: ¿cuándo van a empezar a actuar las instituciones?, ¿cuándo alcancemos el punto de no retorno al que han llegado otros territorios?
Es el momento de decir basta a la proliferación indiscriminada de alojamientos turísticos. Requerimos medidas restrictivas ante la implantación de nuevos hoteles y viviendas de uso turístico».
María del Río: «El número de alojamientos turísticos se ha multiplicado en Bilbo en los últimos años. Ya no solo las viviendas turísticas, también en el caso de los hoteles: en los últimos cinco años las plazas hoteleras han aumentado en un 40%. Venimos advirtiendo de las consecuencias que tiene basar la economía de una ciudad en la turistificación y hoy, con la noticia de la venta del eficidio de Correos tenemos el mejor ejemplo. Ya no se trata solo de inflar aún más la burbuja del turismo, sino de hacerlo en detrimento de los servicios públicos, cerrando unas oficinas que dan atención, por su colocación, no solo a los barrios del centro de Bilbao, a Bilbao la Vieja o a Abusu, sino a toda la ciudad.
Es inadmisible que, para alimentar la industria del turismo, se pierdan servicios y edificios públicos. Y esto ya ha pasado: se han cerrado residencias para hacer hoteles en Abando, se han vendido bajos de Viviendas de Protección Oficial para crear apartamentos turísticos en Santutxu, se han vendido escuelas para hacer hoteles encubiertos en Solokoetxe. Y ahora se cierra la oficina de Correos más importante de Bilbao para hacer, presumiblemente, un hotel de lujo. Estaremos vigilantes ante el proceso de recalificación y requeriremos los informes de patrimonio que protegen elementos de este edificio y que ya en 2024 desaconsejaban crear aquí un hotel. Es hora de gobernar el turismo y sobre todo cuando se trata de mantener servicios públicos esenciales de calidad».