Se trata de un proyecto colaborativo innovador entre Euskal Dendak, la asociación de comerciantes comarcal Lautada Bizirik-ACICSA y la Cuadrilla de la Llanada Alavesa, financiado por el Departamento de Comercio del Gobierno Vasco que, busca que todos sus vecinos y vecinas, independientemente del tamaño del pueblo en el que residan, tengan un acceso fácil a servicios y productos básicos.
La Llanada Alavesa cuenta con más de 60 núcleos rurales dispersos en los que residen apenas 13.000 habitantes, y buena parte de sus pueblos no alcanza el centenar de vecinos. Esta realidad demográfica, según indica el Presidente de la Cuadrilla, Gustavo Fernández Villate, “nos enfrenta a un proceso acelerado de debilitamiento comercial, donde el progresivo cierre de pequeñas tiendas de proximidad amenaza no solo la economía, sino la vida social y la equidad de nuestro territorio”.
Ante la fuga de gasto hacia las grandes plataformas electrónicas o la capital, y las dificultades de desplazamiento de muchos vecinos (especialmente las personas mayores), este proyecto nace con vocación de servicio público y cohesión territorial. “Queremos demostrar que vivir en un pueblo pequeño no tiene por qué significar renunciar a los servicios más básicos, consolidando un modelo que frena la desertización comercial y ayuda a fijar población. “
El proyecto busca dar nuevas herramientas al comercio tradicional para llegar más lejos, ofreciendo una solución en la que ganan tanto los pueblos más pequeños como los establecimientos de nuestras cabeceras comarcales que, además, incluirá a productores para ofrecerles una línea más de venta en un territorio donde el primer sector tiene gran peso.
El sistema funcionará de la siguiente manera:
Este proyecto se va a ejecutar durante los próximos 4 años encajando con la visión 2030 del Departamento de Comercio de modernización del comercio.
Durante 2026 se empezará con el análisis estudiando la distribución y composición de la comarca, encuestando a la mayoría de los agentes involucrados. Una vez hecho el estudio se ubicarán las taquillas en puntos estratégicos y de paso, se definirá el horario de reparto y otros detalles claves del funcionamiento.
Estos días se están distribuyendo encuestas para conocer hábitos de consumo y necesidades del pequeño comercio entre la población y comerciantes que buscan recabar opinión que ayude a mejorar el proyecto.
Para comienzos de 2027, cuando los detalles técnicos y la plataforma hayan sido definidos, se va a dar el pistoletazo de salida, dejando a disposición de los comercios, productores, artesanos y vecinos el sistema para que se utilice. El inicio se acompañará con una campaña de sensibilización e información para que llegue a todos los posibles interesados la opción del reparto y taquillas.
Los dos próximos años, 2028 y 2029, se irá puliendo el sistema adaptando a las necesidades que vayan surgiendo para que el funcionamiento sea el más eficiente posible y abarque la mayor parte de los sectores y localidades. A parte, se acompañará con una campaña de dinamización para incentivar y superar esa primera barrera del uso y conseguir despertar el interés.