Según datos oficiales, en el primer trimestre de 2026 las ganancias de las cinco grandes petroleras europeas crecieron un 80% y, en concreto, Repsol aumentó sus ganancias netas un 154%
Araba. 2026-06-05 | EH Bildu pedirá en las Juntas Generales de Araba la reinstauración del impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas. Así consta en una moción que ha presentado hoy. De hecho, este impuesto entró en vigor en 2022 a raíz de la guerra de Ucrania. Entonces, el precio del gas se encareció mucho y provocó una subida inflacionista. Mientras tanto, las empresas energéticas multiplicaron sus beneficios. En este contexto, a estas empresas se les aplicó de forma unilateral un impuesto sobre los beneficios extraordinarios que estuvo vigente durante dos años.
La situación se repite ahora: la crisis desatada por la guerra de Irán está acarreando consecuencias económicas a las empresas y la ciudadanía en general. Y las medidas que se han tomado hasta ahora, por ejemplo, abaratar el precio de los carburantes a través de la bajada del IVA, han supuesto que un tercio de ese descuento vaya a parar a los bolsillos de las empresas energéticas. Estas empresas energéticas también han vuelto a multiplicar sus ganancias. Según datos oficiales, en el primer trimestre de 2026 las ganancias de las cinco grandes petroleras europeas crecieron un 80% y Repsol aumentó sus ganancias netas un 154%.
EH Bildu considera que la situación no se puede repetir y que hay que tomar medidas para defender los intereses de la mayoría de la ciudadanía y de las empresas. «Con la activación, una vez más, del llamado escudo social, nuestra iniciativa pretende gravar adecuadamente estos beneficios extraordinarios, limitar el comportamiento económico de las empresas energéticas y considerar por encima de sus intereses el bienestar del conjunto de la sociedad. Básicamente, queremos garantizar un sistema fiscal más justo y la suficiencia financiera de todas las instituciones y para ello gravar estos beneficios extraordinarios es el primer paso a dar», ha explicado Eva López de Arroyabe.
La portavoz del Grupo Juntero de EH Bildu ha explicado que, aunque estas empresas tengan su domicilio fiscal fuera de Araba, una medida así tendrá repercusión en la Hacienda alavesa como consecuencia de la ley de aportaciones y del concierto económico. Por eso defenderá que sea la Unión Europea quien promueva la imposición de este impuesto de forma permanente. Pero en caso de que se negara, ha defendido que, al igual que hizo en la guerra de Ucrania, el Estado Español vuelva a hacerlo por su cuenta, ante la falta de autonomía fiscal.