EH Bildu ha reclamado que el 50% del canon sobre las instalaciones renovables aprobado en la Ley de Transición Energética y Cambio Climático quede en manos de los ayuntamientos. No en vano, la citada ley prevé la inclusión de este canon para paliar los impactos negativos sobre el medio natural y el territorio derivados de la implantación de instalaciones de energía renovable en suelo no urbanizable. Y son precisamente los Ayuntamientos quienes asumen la gran mayoría de las medidas para mitigar las consecuencias del cambio climático y aplican el 70% de la legislación europea en esa materia. Todo esto supone un tercio del gasto público y dos tercios de la inversión pública.
Sin embargo, el decreto por el que se regula el desarrollo de la ley ha establecido que será el Gobierno vasco quien cobre el canon y quien decida también el destino de las inversiones a realizar con ese canon. Según los datos que dispone EH Bildu, el Gobierno vasco ingresa al año alrededor de 700.000 por este canon gracias a los parques eólicos de Elgea, Urkila, Badaia, Oiz y Puerto de Bilbao y por el parque fotovoltaico de Ekian.
Por el parque de Elgea cobra 168.000, otros 159.000 por el parque de Urkilla y 144.000 euros más por el de Badaia. En el caso de Ekian, los ingresos superan 38.500 euros. Precisamente, los dos primeros parques eólicos (Elgea y Urkilla) se ubican en Barrundia y Donemiliaga. Hoy, sus alcaldes, han asegurado que existe una incongruencia total entre el esfuerzo que estamos haciendo los municipios en la lucha contra el cambio, el objetivo del canon y los objetivos de su gestión. “Si el objetivo del canon son las afecciones e impactos ambientales negativos en el territorio causados por instalaciones de energías renovables que se ubiquen en suelo no urbanizable, y su ordenación es de competencia municipal, los Ayuntamientos deberían ser partícipes de los ingresos recaudados”, ha explicado la alcaldesa de Donemiliaga, Erika Letamendi. Y ha añadido que son los ayuntamientos quienes conocen de primera mano las afecciones e impactos generados por estas instalaciones. Por eso insisten la necesidad de la participación directa de los Ayuntamientos en el cumplimiento del objeto del canon.
Por su parte, el alcalde de Barrundia Igor Medina ha recordado que desde los Ayuntamientos se ven atados de pies y manos a la hora de abordar el despliegue de la energía renovable. “Las entidades supramunicipales son las que impulsan y avalan los proyectos. Y esos proyectos los tenemos que tramitar después administrativamente. Muchas veces hemos hablado de la avalancha de proyectos que hay, sobre todo en Araba, con un centenar de proyectos en tramitación. Hoy no sólo queremos denunciar esa falta de ordenación, sino también que se nos deja de lado a la hora de obtener beneficios de esas instalaciones que condicionan, por su tamaño, nuestro municipio. No participamos en los beneficios ecómicos que puedan derivarse de estas instalaciones y por eso, hoy queremos presentar esta iniciativa”, ha explicado.