En la liquidación del presupuesto de 2024 se ha confirmado que el Ayuntamiento ha incumplido la regla de gasto, superando el límite permitido un 15%. Esto significa, en términos sencillos, que ha gastado más de lo que puede gastar, según la Norma Foral 5/2013, de Estabilidad Presupuestaria.
Como consecuencia, el Ayuntamiento se ha visto obligado a aprobar un plan de ajuste económico, que será supervisado por la Diputación Foral de Bizkaia. Esto ha tenido efectos directos: para este 2025 el PNV ha tenido que renunciar a una de sus inversiones más importantes, como es la compra y adecuación del local de Gernika plaza y la mejora de las oficinas de Zaharra, por un valor de 330.000€. Además, también está en riesgo la capacidad de financiación para el próximo año 2026.
Este incumplimiento es el resultado de una forma de gobernar poco prudente y poco responsable; en un municipio como Orduña, con ingresos limitados y muchas necesidades básicas, cada euro cuenta. Si se malgasta el dinero, se compromete la capacidad del Ayuntamiento para invertir en lo realmente necesario: servicios públicos de calidad, bienestar sociocultural, mantenimiento urbano, etcétera.
Para evitar que esta situación se repita y que Orduña pueda recuperar cuanto antes su estabilidad financiera y su capacidad de inversión, desde EH Bildu le pedimos al equipo de gobierno: Menos DERROCHE y más CONTROL.