El Plan Estratégico del Euskera del Gobierno vasco, a desarrollar hasta 2030, ha sido hoy objeto de debate en el Parlamento. EH Bildu ha puesto sobre la mesa 16 propuestas para mejorar el documento y corregir sus carencias, pero todas ellas sin excepción han sido rechazadas por PNV y PSE. Josu Aztiria ha criticado por ello la actitud de los grupos del Gobierno ya que, “por un lado se nos dice que el euskera es un reto de país que nos necesita a todos, pero luego, por otro, hay una estrategia para no pactar nada con EH Bildu”.
Esa estrategia ha llevado a PNV y PSE a rechazar, entre otras cuestiones, que se universalice el derecho a aprender euskera abordando a tal fin los factores (económicos, falta de tiempo, culturales, etc.) que pueden ser un obstáculo en el proceso de aprendizaje, que el euskera sea el idioma hegemónico y habitual en las actividades de ocio y tiempo libre organizado para menores de 16 años y que el presupuesto de política lingüística llegue al 2% del presupuesto global del Gobierno vasco. PNV y PSE han llevado a tal extremo su estrategia en contra de EH Bildu que han llegado a votar en contra de que el Gabinete Pradales proponga medidas para que el euskera sea predominante en actividades sociales, deportivas y culturales.
“El resultado de esa estrategia –ha constatado Aztiria– es un Plan Estratégico que no define ni las prioridades ni las principales apuestas, un plan llevado por la inercia que no permite dar el salto que necesita el euskera en este momento. El lehendakari ha hablado de dar un salto, pero con este plan es evidente que eso es solo un eslogan sin contenido real, y eso justo cuando más falta hace”.
En este sentido, el parlamentario de EH Bildu considera clave reorientar la política lingüística, “por un lado, para aumentar notablemente el número de vascoparlantes, y, por otro, para que el euskera sea la lengua habitual en la Administración Pública y en el tiempo libre organizado para menores de 16 años. Es sobre todo ahí donde tenemos que poner el foco, porque en esos dos ámbitos tenemos todas las condiciones necesarias para que el euskera sea hegemónico”.