AKTUALITATEA


| 2026-06-24 10:53:00

La portavoz de EH Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, ha emplazado este miércoles al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a dar sentido a lo que queda de legislatura con tres compromisos claros: “aclarar, depurar y tomar las medidas necesarias ante cualquier atisbo de corrupción”; “enfrentar la operación política con medidas profundas y estructurales de democratización”; y “desplegar una agenda plurinacional real y profundamente social”.

Aizpurua ha advertido de que la legislatura atraviesa “uno de los momentos más delicados” y ha defendido que este no es un momento para limitarse a resistir, sino para tomar decisiones. “Es la hora de la exigencia democrática, de la responsabilidad política y la altura de miras histórica. Pero también es la hora de la valentía, de los avances y las decisiones”, ha señalado.

La portavoz soberanista ha situado la posición de EH Bildu desde la “prudencia y responsabilidad”, pero ha dejado claro que esa responsabilidad no es con el Gobierno ni con el PSOE, sino “con nuestros países y las mayorías sociales y trabajadoras”. Para EH Bildu, lo que está en juego “es mucho más que un debate, que un resultado electoral, que un puñado de escaños, e incluso que un gobierno o una legislatura”: está en juego mantener abierto un ciclo de avances en derechos y libertades o abrir paso a un tiempo de recortes, recentralización y autoritarismo.

“Ni todo es lawfare, ni todo es corrupción”

Aizpurua ha rechazado la trampa de tener que elegir entre dos relatos cerrados. “¿Todo es lawfare o todo es corrupción? Esa es la dicotomía que se pretende instalar. Estás con unos, o con otros. Nosotras refutamos esta tesis. Porque posiblemente ni todo es lawfare, ni todo es corrupción”, ha afirmado.

Sobre los casos conocidos en torno al PSOE, ha señalado que son hechos “graves” que deben preocupar “a cualquier partido o gobierno decente”. Por ello, ha exigido a Sánchez que tome “todas las medidas necesarias”, aclare lo ocurrido y depure “todas las responsabilidades que sean precisas”.

“Ustedes deben no solo ser ejemplares, sino demostrar ejemplaridad cuando esta falla”, ha advertido. Aizpurua ha remarcado que EH Bildu será “muy exigente” ante cualquier indicio de corrupción, “venga de unos u otros”, y ha recordado que para la izquierda la exigencia debe ser mayor, “y así debe ser”.

Ahora bien, la portavoz soberanista también ha advertido de que la existencia de casos de corrupción no puede ocultar la operación política en marcha. Una operación, ha dicho, que tiene el objetivo de “acabar la legislatura, tumbar su gobierno y, especialmente, cerrar la ventana de oportunidad para un ciclo social y plurinacional”.

Según ha denunciado, se trata de una ofensiva “política, judicial, policial y mediática” dirigida a impedir cualquier posibilidad de democratización profunda del Estado. “No es ninguna teoría de la conspiración. Es un estado con cimientos antidemocráticos revolviéndose contra una pulsión democrática”, ha afirmado.

Aizpurua ha recordado que el independentismo vasco conoce bien esa lógica de actuación. No habla desde una sospecha abstracta, sino desde la experiencia acumulada en Euskal Herria tras décadas de operaciones policiales, judiciales y políticas. “No damos por buena cualquier actuación policial o judicial por el simple hecho de venir revestida de legalidad. No es desconfianza abstracta: es memoria política. No son opiniones, señorías, es historia de nuestro país”, ha recalcado.

Por eso, ha advertido a Sánchez de que la ofensiva no se detendrá sola. “No van a parar, señor Sánchez”, ha señalado, antes de reclamar al Gobierno que deje de resistir, supere la parálisis, abandone la estrategia del “y tú más” y pase a la ofensiva.

En ese contexto, Aizpurua ha defendido una respuesta de fondo frente a la corrupción. No una respuesta superficial ni selectiva, sino integral: contra corruptos, corruptores y las estructuras que hacen posible esas prácticas. “Lo queremos saber todo, y queremos que asuman las consecuencias. Porque la lucha contra la corrupción no puede ser superficial ni selectiva, debe ser integral. Eso sí sería un cambio estructural”, ha afirmado.

“A esto solo se le puede hacer frente con un proceso democratizador. Justo haciendo eso a lo que le tienen miedo”, ha añadido. No obstante, ha reconocido las dudas de EH Bildu sobre la capacidad real del Estado para democratizarse: “Tenemos serias y fundadas dudas de que este Estado sea democratizable, pero si existe una oportunidad, usted debería aprovecharla”.

No facilitar un adelanto electoral y recuperar la iniciativa política

Aizpurua ha reiterado que EH Bildu no buscará ni facilitará un adelanto electoral que pueda abrir la puerta a un Gobierno de PP y Vox. “No nos movemos por intereses ni cálculos partidistas”, ha afirmado, sino por el mandato recibido de la ciudadanía vasca para evitar “un gobierno de las extremas derechas españolas y el proyecto reaccionario que comparten”.

La portavoz soberanista ha planteado la cuestión de forma directa: “¿En qué beneficia un adelanto electoral a vascos y vascas?”. A su juicio, un Gobierno de PP y Vox solo traería “retrocesos, recortes y recentralización”.

“No vamos a facilitar que la ultraderecha llegue a los gobiernos e impongan su agenda autoritaria de recortes de derechos y libertades. Es bastante simple. No vamos a ponerle la alfombra roja a la ultraderecha”, ha remarcado.

Pero Aizpurua ha insistido en que evitar un escenario de involución no basta. Según la portavoz soberanista, las fuerzas de la investidura, plurinacionales y progresistas, deben ser capaces de acordar un programa de mínimos que permita recuperar la iniciativa política y ofrecer avances reales a la mayoría social y a las naciones del Estado. “Es necesario recuperar la iniciativa política y forzar avances”, ha afirmado.

En ese sentido, ha situado como prioridades la vivienda, los derechos laborales, la protección social, los servicios públicos, la transición energética, la emergencia climática, la ampliación de libertades y las soluciones en clave plurinacional.

EH Bildu seguirá trabajando en los próximos meses para sacar adelante su ley frente a los alojamientos turísticos ilegales, la nueva ley de libertades y seguridad ciudadana que acabe con la Ley Mordaza, y nuevas iniciativas sobre derechos laborales y protección social.

“Esa será nuestra hoja de ruta. Responder a las necesidades y problemas reales de la ciudadanía vasca y, por extensión, de las clases populares y trabajadoras de este Estado y sus pueblos”, ha concluido.