AKTUALITATEA


| 2026-07-01 09:35:00

EH Bildu reclamará en el Pleno municipal de julio que el Ayuntamiento de Gasteiz reactive la vía de las multas coercitivas recogidas en la Ley de Suelo y Urbanismo, e imponga, de una vez por todas, la décima multa coercitiva al ayuntamiento de Tánger, propietario del palacio Álava Esquivel. Y es que, en el pleno de diciembre de 2025, EH Bildu acordó con el gobierno municipal una hoja de ruta que establecía que en un plazo de seis meses se debía alcanzar un acuerdo con la municipalidad de Tánger para rehabilitar el Palacio y abonar la deuda. Y, en caso de que no se cumpliera esto, el acuerdo plenario recogía que se continuara con las sanciones coercitivas.

 

Esta décima sanción sucedería a las nueve interpuestas hasta la fecha por el incumplimiento del Ayuntamiento marroquí en sus obligaciones como propietario del edificio protegido y abriría la puerta al siguiente paso, que según la citada Ley, sería el inicio del procedimiento para hacerse con la propiedad del inmueble con el objetivo de rehabilitarlo.

 

El concejal de EH Bildu, Xabier Ruiz de Larramendi, ha señalado que «el municipio de Tánger no ha cumplido con sus obligaciones de mantenimiento y rehabilitación de este palacio protegido, y con el tiempo el estado del edificio no ha hecho más que empeorar. Seis meses después del acuerdo plenario, el ayuntamiento marroquí sigue sin cumplir y es hora de que el consistorio gasteiztarra tome medidas y actúe en consecuencia. Tánger debe ya más de 490.000 euros a Gasteiz».

 

Y es que, el Ayuntamiento de Gasteiz impuso hasta nueve sanciones coercitivas a la municipalidad de Tánger. Pero lo hizo hasta mayo de 2023. «Sin embargo, con la entrada del gobierno de la señora Etxebarria se paralizó este procedimiento y no ha interpuesto ninguna multa durante esta legislatura. Tres años sin sanciones y sin rehabilitar el edificio. Pero además, ni siquiera se han abonado los impuestos correspondientes por el Palacio, lo que demuestra que no existe voluntad por su parte de enmendar esta situación. Es decir, no hay nada no hay nada que justifique no seguir con el camino de las multas coercitivas iniciado en 2020», ha señalado el concejal de EH Bildu.