AKTUALITATEA


| 2026-04-22 13:01:00

EH Bildu lamenta que los partidos que sustentan el gobierno foral hayan dejado pasar la oportunidad y no se hayan atrevido finalmente a sacar adelante una Norma Foral de Montes verdaderamente transformadora. En el pleno de Juntas Generales celebrado hoy, EH Bildu ha votado en contra de la Norma, aunque como fruto del amplio trabajo desarrollado por la formación soberanista durante toda la legislatura en relación a este asunto, y tras la negociación mantenida hasta esta misma semana, EH Bildu ha apoyado varios puntos de la norma, así como un total de ocho enmiendas transaccionales.

 

Iker Casanova, portavoz de EH Bildu Bizkaia, ha valorado que la Norma foral de Montes que se ha aprobado en las Juntas Generales de Bizkaia «es una oportunidad perdida para corregir los profundos desequilibrios de los que adolece nuestra política forestal y de montes en el territorio. Creemos que esos desequilibrios deberían ser corregidos porque, a día de hoy, la propiedad del terreno de monte y de bosque está fundamentalmente en un 75% en manos privadas y creemos que había que haber hecho un esfuerzo para adquirir mayor terreno público. Creemos también que hay excesivo espacio dedicado a la explotación forestal y demasiado poco dedicado a la conservación y consideramos que hay demasiadas especies foráneas en nuestro territorio y pocas especies autóctonas».

 

Eso no significa, ha añadido Casanova, que EH Bildu quiera a eliminar las explotaciones forestales, ni la industria de la madera, ni tampoco la plantación de coníferas. «Sin embargo, queríamos transitar hacia un nuevo equilibrio y concretar pasos, fechas, porcentajes y presupuestos concretos para que eso no se quede simplemente en un desideratum».

 

EH Bildu señala que la nueva norma «es básicamente política forestal del siglo XX, con unas pinceladas de greenwashing y de modernización del lenguaje, pero sin ninguna capacidad real de transformación. Llevamos tiempo insistiendo en que las políticas públicas y también la política forestal tienen que tener objetivos y para nosotros el objetivo era aumentar el porcentaje de terreno público, aumentar el porcentaje dedicado al cultivo de especies autóctonas y aumentar el espacio dedicado a la conservación y no solo a la explotación. Desgraciadamente, como decíamos, el PNV sigue preso de los lobbies del sector maderero y ha sido incapaz de ir más allá de una serie de concesiones dialécticas para presentarnos, como decíamos, una norma caduca, una norma anacrónica, una norma del siglo XX que no se inserta en las dinámicas de transformación ecosocial a las que debemos afrontar en estos tiempos».