El grupo municipal EH Bildu ha logrado un acuerdo por el que el Gobierno municipal se compromete a incorporar la perspectiva LGTBIQ+ en los recursos sociales, especialmente en aquellos destinados a las personas mayores y, particularmente, en aquellos que implican una mayor intensidad en la atención. Para ello, desarrollará las acciones de sensibilización, información y formación en material de igualdad de trato, no discriminación y derechos de las personas LGTBIQ+ dirigidas al personal municipal y al tejido asociativos de los recursos sociales.
Asimismo, insta a poner a disposición del personal adscrito a los servicios sociales, las citadas acciones de formación y sensibilización, así como a promover que las entidades gestoras de centros y servicios concertados o financiados directa o indirectamente por el Ayuntamiento incorporen, en los siguientes convenios o licitaciones, progresivamente esta materia en sus planes de formación y capacitación profesional.
Este acuerdo se ha conseguido tras la aprobación de una enmienda transaccionada entre el equipo de gobierno y EH Bildu, a raíz de una propuesta de la formación soberanista. La portavoz María del Río ha calificado este acuerdo como un “paso importante” con el objetivo de garantizar la libertad sexual de las personas mayores, si bien ha precisado que "se tendrá que seguir dando otros muchos pasos para tener en cuenta las vidas de las personas mayores LGTBIQ+".
Cuando el 28 de junio se celebra el día internacional de los derechos de las personas LGTBIQ+, Del Río ha explicado que la propuesta de EH Bildu incide, según ha dicho, “en evitar que, por parte de los servicios sociales, se caiga en una peligrosa presunción de heteronormatividad de las personas usuarias”, un riesgo particularmente significativo en el caso de las personas mayores”.
Por eso, a su juicio, “debemos hacer los esfuerzos necesarios para impedir que quienes acuden a nuestros servicios sociales se vean abocados a volver de nuevo al armario”. “Hay que tener en cuenta además que, por su edad, estas personas han vivido épocas de gran represión, en las que se han visto obligadas a ocultar su orientación sexual o identidad de género. Por eso, no solo se trata de un ejercicio necesario por el respeto a su dignidad. Se trata, también, de no incrementar una deuda histórica que tenemos como sociedad”, ha destacado.
Del Río ha destacado que es “fundamental” buscar la inclusión de forma activa de las personas LGTBIQ+ en los centros y servicios ofertados por parte de servicios sociales, y “lograr que puedan ser identificados como espacios seguros”. “Desmontando estereotipos, previniendo actos de discriminación por parte de los profesionales que lo gestionan o por otros usuarios del servicio, abordando los actos de discriminación, pero también incorporando actividades de entretenimiento sobre la realidad LGTBIQ+ o pensando en personas referentes LGTBIQ+”, ha explicado.
Según ha dicho, “es fundamental establecer las condiciones para que cada persona pueda desarrollar su proyecto de vida hasta el final, eso es orgullo”. “Las personas mayores no pueden volver a la clandestinidad”, ha subrayado, al tiempo que ha reivindicado un sistema de cuidados que tenga en cuenta sus derechos y necesidades específicas”.
“Exigimos responsabilidad institucional, que la garantía de los derechos no sea solo una cuestión de voluntad o sensibilidad. Consideramos que el paso que hemos dado hoy es positivo, pero hay que mucho más allá”, ha concluido.