AKTUALITATEA


| 2025-04-03 10:03:00

EH Bildu ha promovido hoy un amplio acuerdo parlamentario con PNV y PSE para hacer frente a la proliferación de discursos de derecha y extrema derecha que criminalizan a las personas migrantes y propagan odio. En este sentido, los tres grupos han reivindicado el Pacto Social Vasco para la Migración y su defensa de los derechos humanos, la cohesión social y la integración.

Tras advertir que “en la política internacional estamos viviendo un momento crítico en el que la extrema derecha avanza con discursos de odio, xenofobia y negación”, Diana Urrea ha recordado que “cuando se normaliza el odio y la intolerancia en el discurso político las consecuencias son devastadoras; por eso es tan importante decir alto y claro que no pasarán”. Por ello, la parlamentaria de EH Bildu ha llamado a los partidos políticos democráticos a estar “a la altura de este desafío histórico”, ya que “Euskal Herria siempre ha sido un pueblo de acogida; en vez de miedo, debemos generar solidaridad”.

Urrea ha reivindicado el derecho a migrar, un fenómeno que siempre se ha dado a lo largo de la historia para huir de las guerras, de la persecución política, de la pobreza extrema, igual que también han tenido que hacer vascos y vascas. “Nadie abandona su hogar por capricho, sino por pura necesidad. ¿Cómo podemos mirar con desprecio a quienes hacen lo mismo que hicieron nuestros antepasados?”.

La parlamentaria de EH Bildu ha señalado asimismo que es un error “reducir el debate sobre la migración a una cuestión meramente económica y utilitarista, sino que debe entenderse como una cuestión de justicia social, derechos humanos y dignidad”. Dicho esto, no obstante, también ha recordado que muchos sectores económicos, sin la aportación de las personas migrantes, “estarían en una situación muy complicada porque esas personas, además de desempeñar tareas fundamentales, están garantizando que nuestros sistemas sigan funcionando. Negar esta realidad no solo es un error de justicia social, sino que es un suicidio estratégico para el futuro de Euskal Herria”.

En la misma línea, Urrea ha reivindicado el Pacto Social Vasco para la Migración, “un compromiso de mínimos con la dignidad humana, la justicia social y la construcción de un país donde cada persona, sin distinción, tenga un lugar y una oportunidad”.  Asimismo, ha insistido en la necesidad de “un modelo propio de acogida basado en la justicia social”, que posibilite la coordinación entre instituciones, que promueva la inclusión y que, entre otras cosas, reconozca la importancia del euskera como herramienta de convivencia e integración. En este sentido, la parlamentaria soberanista ha explicado que su caso personal es ejemplo de ello. “Yo misma soy migrante, llegué con mi familia en busca de un futuro mejor y el euskera me dio la oportunidad de conectar con una nueva realidad, que es el principal valor que tienen todas las lenguas. El euskera me permitió ver y vivir el mundo, la cultura y la sociedad vascas a través de otra mirada, además de abrirme muchas puertas”.