EH Bildu ha defendido hoy que la BBK debe estar sometida a control público «porque se fundó con dinero público y con función pública», en relación a la reciente colocación del ex diputado general de Bizkaia Unai Rementeria, como presidente de la citada fundación bancaria.
En su intervención en el pleno de Juntas Generales de Bizkaia, el portavoz de EH Bildu se ha referido a las puertas giratorias, recordando casos anteriores como los de quien fuera presidente del EBB del PNV y posteriormente presidente de Petronor, Josu Jon Imaz; o Andoni Ortuzar, otrora también máximo responsable del mismo partido y ahora consejero de Movistar Plus. En relación al nombramiento de Rementeria, Casanova ha señalado que «una cosa es control público para que se garanticen una serie de objetivos políticos, y otra cosa es patrimonialización para colocar a los afines al frente. Una cosa es control público y otra es utilización partidista, y eso es lo que ustedes han hecho».
Por otro lado, EH Bildu ha propuesto cuatro ejes sobre los que pivotar la fase post Guggenheim Urdaibai.
El portavoz soberanista ha interpelado a la diputada general, Elixabete Etxanobe, acerca cómo el gobierno foral ha pilotado el proceso, cuestionando si han obtenido alguna lección del mismo ya que, un proyecto de semejante alcance no puede ser decidido sin el apoyo de la ciudadanía, sin el consenso y la implicación necesaria.
En cuanto al convenio con el Gobierno español que contempla una inversión de 40 millones €, ligado inicialmente a la construcción del museo, y respecto de la cual Etxanobe ha apuntado que la Diputación elabora un listado de proyectos al que destinar esos fondos, EH Bildu considera que se deben dirigir al desarrollo económico y social de la comarca, así como a la protección medioambiental de la misma.
Ha añadido Casanova otra cuestión pendiente e imprescindible, que no es otra que el traslado definitivo de los astilleros de Murueta de los terrenos que ocupan en la Reserva de la Biosfera, así como la descontaminación de los mismos. El cuarto eje, a juicio de EH Bildu, pasa porque el plan estratégico pendiente incorpore las aportaciones de los agentes económicos y sociales que han intervenido en el proceso de escucha.