El movimiento internacional BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones contra Israel), la plataforma Al Ahli Arab taldea-Sanitarias Contra el Genocidio, EH Bildu y Elkarrekin Podemos IU, han comparecido hoy en las Juntas Generales de Araba para reclamar a la Diputación que no se permita el uso de una instalación pública foral como el Buesa Arena para “permitir que estos equipos hagan propaganda como representantes del Estado genocida israelí” ante las inminentes visitas de Hapoel y Maccabi de Tel Aviv, previstas para los próximos días 27 de marzo y 7 de abril respectivamente.
En el caso de Maccabi, es considerado el máximo exponente deportivo del estado de Israel y uno de sus principales embajadores del régimen. Su dirección y sus jugadores se han destacado en los últimos años por participar de forma activa en campañas publicitarias y de apoyo al ejército de ocupación israelí. En 2009, en el fragor de la ofensiva “Plomo Fundido” que se cobró la vida de 1500 personas en la Franja de Gaza, el club y sus principales jugadores protagonizaron una campaña propagandística de apoyo al ejército. Igualmente, en 2014, en el contexto de la ofensiva “Margen Protector” en la que la armada sionista asesinó a más de 2400 personas, el club organizó un partido benéfico con el equipo estadounidense Cleveland Cavaliers, para recabar fondos para apoyar la ofensiva del ejército en Gaza. En la actualidad, en el contexto de la agudización del genocidio contra el pueblo palestino, con más de 70.000 civiles palestinos asesinados según las cifras que dio en diciembre la Relatora Especial de la ONU Francesca Albanese, Maccabi sigue prestando su imagen en campañas de apoyo a las acciones criminales del ejército sionista en Gaza.
El Hapoel, por su parte, tiene un recorrido más corto en la Euroliga, donde ha irrumpido de la mano del magnate israelí Ofer Yannai, propietario del club desde 2023. Yannai ha sido muy prolífico en declaraciones explícitas de apoyo a la masacre del ejército israelí en Gaza, ha contratado páginas publicitarias en la prensa israelí para declarar este apoyo, se ha deshecho de cualquier miembro de la directiva que se hubiera mostrado crítico con la utilización política que estaba haciendo del nombre del club, y ha creado una fundación en apoyo a los soldados involucrados en el genocidio en Gaza.
Cabe señalar que la Euroliga no se trata de una competición deportiva al uso, es decir, los clubes que allí compiten no lo hacen por méritos deportivos, o por haberse clasificado para ello. Se trata de una iniciativa privada de clubes que han hecho una aportación económica para formar parte de la misma. La promoción económica de este tipo de eventos corre a cargo de Hasvará (en hebreo Propaganda) un órgano interministerial del gobierno israelí creado en 2005 para la promoción de delegaciones israelíes a nivel internacional en todos los ámbitos de la actividad pública (cultura, arte, música, deporte…).
Movimientos sociales
Según el representante del movimiento BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel) en Euskal Herria, Koldo Alzola, "hace unos días conocimos la decisión del club Saski-Baskonia de celebrar a puerta cerrada y sin público los partidos con los equipos israelíes. Consideramos esta medida insuficiente, y una forma de normalizar y blindar la presencia de las delegaciones sionistas en nuestra ciudad. En cualquier caso, independientemente de las decisiones que adopte una entidad privada como es Saski-Baskonia, consideramos que, siendo el pabellón propiedad de la Diputación Foral de Araba, es esta institución la máxima responsable de las actividades que allí se desarrollan, y quien tiene la responsabilidad histórica de cerrar el pabellón, y la llave para hacerlo".
Por parte de la plataforma Al Ahli Arab taldea Sanitarias Contra el Genocidio, Alberto Villarreal ha dicho: “Desde la comunidad internacional y, en concreto, desde nuestras instituciones, no podemos blanquear más al Estado de Israel. Mirar hacia otro lado es un premio. No debemos olvidar todo el sufrimiento y horror provocado. Las niñas, sanitarios, periodistas y civiles asesinados merecen justicia, no olvido”.
“Al permitir la celebración de estos encuentros, nos convertimos en cómplices, insultamos a la humanidad y damos combustible para que los asesinos sigan actuando en Palestina, Irán, Líbano o Siria. No más impunidad, no miremos hacia otro lado: el genocidio continúa porque lo estamos permitiendo. Digamos basta”, ha asegurado Villarreal.
Recorrido en Juntas Generales
El procurador de EH Bildu Xabier Valdor, por su parte, ha destacado que ya en 2025 EH Bildu realizó varias preguntas en la comisión de presidencia dirigidas al Diputado General, relativas a impedir jurídicamente la celebración del partido entre el Maccabi y el Baskonia, pero que el Diputado General no respondió. Además, en respuesta parlamentaria a EH Bildu la Diputación argumentó que, aparte de las de Gasteiz, ya se habían jugado varias competiciones con equipos de Israel, “a diferencia de otros equipos de países terceros con los que existen limitaciones de diversa índole, tal y como es el caso de Rusia”.
Ante esto, Valdor ha declarado que “la Diputación debe agotar todas las opciones y explorar todas las vías jurídicas posibles para impedir la celebración de estas competiciones que, tal y como explicarán las compañeras de los movimientos sociales, no tienen nada que ver con el mérito deportivo, sino con la propaganda política del régimen sionista”.
Valdor ha dicho también que la comunidad internacional no puede escapar a su responsabilidad histórica ante el genocidio palestino, porque no es justo, no es aceptable y es absolutamente contrario a toda legalidad internacional.
Históricamente el sionismo ha utilizado el deporte para justificar su comportamiento e intentar limpiar su imagen, y así, hemos visto a la dirección y a los jugadores del Maccabi participar activamente en campañas de apoyo al ejército israelí. Por eso, volvemos a insistir en que equipos israelíes que justifiquen un genocidio no son bienvenidos en Gasteiz”.
En este sentido, tanto en febrero del año pasado como el 6 de octubre, Elkarrekin Podemos IU ya presentó precisamente sendas mociones ante el Pleno de las Juntas Generales de Araba que fueron rechazadas por los partidos que sostienen a la Diputación, PNV y PSE, además de PP y Vox.
En ellas, pedía explícitamente lo que hoy se ha reiterado en rueda de prensa: que la Diputación impidiera el uso del Buesa a equipos israelíes.
En palabras de su portavoz, David Rodríguez, “no se puede permitir el uso de instituciones públicas, forales, de todas y de todos, para realizar actos que supongan apoyo o legitimación del genocidio en Gaza, ni para eventos que impliquen o fomenten vulneraciones de los derechos humanos”.
“Situarse en el lado correcto de la Historia es cerrar las puertas de nuestra casa a actos que fomentan delitos de odio”, insiste el portavoz de la coalición.