Ha registrado en las Juntas Generales de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa una norma foral que modifica cuatro impuestos con el objetivo de gravar tanto la especulación en la compra venta de viviendas como los alquileres abusivos
Araba. 23-06-2026 | Con el objetivo de frenar la especulación en materia de vivienda, EH Bildu ha registrado en las Juntas Generales de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa un paquete de medidas fiscales. Esta reforma fiscal busca gravar a aquellas personas o empresas que hacen negocio con la vivienda, bien en la compraventa, bien con el cobro de alquileres abusivos. «En la situación de emergencia habitacional en la que vivimos el fondo de la cuestión es la tendencia a usar la vivienda como negocio o inversión. Por eso necesitamos adoptar medidas para devolver a la vivienda su función social esencial y vital. Y para ello hay que modificar radicalmente la política fiscal actual», ha explicado la portavoz de EH Bildu en las Juntas Generales de Araba, Eva Lopez de Arroyabe.
En se sentido se plantea modificar cuatro impuestos: Impuesto de Sociedades, Impuesto de Transmisiones, el IRPF y el Impuesto de Patrimonio. En el caso del Impuesto de Sociedades, no se puede permitir que quienes hacen negocio con las viviendas de alquiler tengan después beneficios fiscales. Por ello se propone eliminar la bonificación del 90% de sus ingresos a quienes dispongan de más de cinco viviendas en alquiler.
En el caso del Impuesto de Transmisiones, el que se abona por la compra venta de viviendas, EH Bildu plantea aumentar la tasa de transmisión de la tercera y posterior vivienda y establecer incrementos aún mayores para grandes tenedores (cinco o más viviendas). «Con esta medida queremos poner obstáculos a la concentración de viviendas y la inversión especulativa. En definitiva, planteamos que quienes hacen negocio con la compraventa de viviendas, paguen más» ha detallado Lopez de Arroyabe. Para dar prioridad a quienes acceden a la primera vivienda, en ese caso se mantiene el impuesto reducido.
Además, EH Bildu propone un recargo del 20% en el IRPF a las viviendas para el aprovechamiento turístico y otro tanto para quienes tengan en alquiler viviendas ubicadas en zonas declaradas como tensionadas y cobren rentas por encima de los índices de referencia. En este caso tampoco se podrán acoger a las bonificaciones. «Como decíamos, hay que poner límites al negocio del alquiler. No es admisible que la renta media del alquiler supere los 1.300 euros mensuales, muy lejos de los índices de referencia que establecen precios que oscilan entre los 624 y los 813 euros», ha añadido.
Por último, en el caso del impuesto de patrimonio se propone que la base imponible sea la más alta. Se aplica a patrimonios superiores a los 800.000 euros. «Como hemos repetido en infinidad de ocasiones, para hacer frente al problema de la vivienda serán necesaria la implicación de todas las instituciones y la aplicación de todos los instrumentos que tengamos. Y la política fiscal debe estar también al servicio de ese fin, gravando a quienes ven en la vivienda una oportunidad de negocio y creando fondos públicos para poder garantizar que la vivienda sea un derecho y no un lujo», ha concluido.