EH Bildu ha criticado hoy que en el seno del Gobierno vasco PNV y PSE no sean capaces de compartir una política coherente en materia de vivienda cuando esa es la primera y gran preocupación de la ciudadanía, a mucha distancia de la segunda, y que de manera habitual defiendan opiniones contrapuestas, como se ha visto a la hora de limitar los precios de los alquileres (en Getxo, por ejemplo, el PNV se ha alineado con el PP en contra de declarar el municipio zona tensionada) y ahora también en relación con el segundo decreto de vivienda que se votará en el Congreso español el próximo jueves.
Pello Otxandiano ha interpelado al lehendakari, que ha evitado entrar en el tema, para que aclare precisamente cuál es la posición al respecto de su gobierno con el PSE, más allá de la opinión crítica del PNV, “muy difícil de entender” para el portavoz de EH Bildu porque ese segundo decreto de vivienda “no es un decreto contra los pequeños propietarios, sino contra la especulación, en un momento en que el problema de la vivienda está rompiendo el contrato social. Por eso es tan importante, porque introduce medidas estructurales, porque nos pone alinea con Europa y porque hace frente a los perjuicios sociales que crean las dinámicas especulativas”.
En este sentido, Otxandiano ha explicado que ese segundo decreto a votar en el Congreso “es una medida europeizante de la política de vivienda que está en vigor en Alemania, Dinamarca, Austria, Suecia, Suiza, Bélgica, Países Bajos y Finlandia; otorga seguridad y estabilidad al inquilino, porque las subidas de los alquileres con ánimo especulativo se dan precisamente al finalizar el contrato de arrendamiento; también da seguridad al propietario, porque le permite ingresos continuados y la posibilidad de recuperar la vivienda para uso propio, por impago o por un uso indebido del inmueble; regula los precios, porque estabilizar el precio permite aumentar el ahorro y la renta disponible de las familias y ayuda, por lo tanto, a dinamizar la economía local al evitar que ese dinero se vaya por el sumidero de la economía rentista, y cohesiona la sociedad porque permite generar barrio, construye comunidad y regenera los vínculos de vecindad”.