Es evidente que ante la iniciativa de las asociaciones memorialistas, y el trabajo institucional de EH Bildu en estos últimos años para la cesión de La Cumbre, el alcalde Jon Insausti se ve obligado a salir públicamente. Debemos reiterar que también en esto carece de credibilidad, puesto que desde el 2022 tanto Eneko Goia, como ahora Insausti, han estado entorpeciendo la tramitación de la cesión.
Una cesión que a día de hoy, cuatro años después, sigue sin materializarse. Y no se ha producido porque el PNV no está dispuesto a aceptar un acuerdo que es bueno para la ciudad y que lo impulsó EH Bildu en el 2022.
Señalamos la opacidad de este Gobierno municipal, que ha ocultado las solicitudes trasladadas por el Gobierno español haciendo, por lo tanto, dejación de sus funciones. Insistimos en que lo solicitado por Madrid se podría haber resuelto en dos días.
Resulta grave que el alcalde no haya cumplido con lo solicitado por EH Bildu en la comisión de Derechos Humanos, el foro donde se aborda y se trata este tema, precisamente cuando el mes pasado se le instó a que compartiera novedades al respecto con el resto de grupos políticos. Pero más grave resulta aún que no se haya transmitido a las asociaciones memorialistas la supuesta propuesta que maneja el alcalde y que vende hoy a través de los medios.
Y todo esto ocurre después de que EH Bildu haya tomado de nuevo la iniciativa y el pasado viernes nuestro portavoz del grupo municipal registrara una interpelación que defenderemos el próximo lunes, en comisiones. Insistimos en la necesidad de recuperar el edificio para que La Cumbre contribuya a recuperar la memoria histórica y recuerde a las víctimas de la violencia de Estado.
El próximo lunes día 19 interpelaremos al alcalde al respecto en las comisiones municipales. Puedes leer la iniciativa de EH Bildu aquí.