EH Bildu valora la decisión de PNV y PSE de aceptar su propuesta original y la aprobación, por tanto, por parte del Parlamento de añadir el nombre del Lehendakari José Antonio Agirre a la denominación del aeropuerto de Loiu. Tal y como ha explicado Pello Otxandiano, al poner sobre la mesa la referencia histórica de Agirre EH Bildu “pretende hablar de memoria, pero, sobre todo, del significado político que esa memoria puede tener para el presente y para el futuro; es decir, la capacidad que el lehendakari Agirre tuvo de entender la gravedad del momento histórico y de poner la responsabilidad política por encima de los intereses particulares”.
Tras recordar que el lehendakari Pradales ha alertado de la posible llegada de tiempos oscuros de la mano de PP y Vox y que también él reivindica la figura de Agirre, el portavoz de EH Bildu ha advertido de que “existe un riesgo cuando hablamos de Agirre, el riesgo de convertirlo exclusivamente en una figura del pasado, pero eso reduciría considerablemente el significado de su legado. Nosotros no reivindicamos a Agirre para volver a 1936, sino para mirar hacia 2036, porque la memoria democrática no debería servir únicamente para explicar de dónde venimos. Puede ayudarnos también a interrogarnos sobre hacia dónde queremos ir”.
En este sentido, Otxandiano sostiene que “Agirre puede representar también una determinada manera de entender este país, un país que protege su identidad y sus instituciones democráticas, un país que entiende el autogobierno como capacidad para construir bienestar y decidir su futuro, un país capaz de cooperar entre diferentes, un país abierto al mundo, un país que no quiere ser simplemente espectador de las grandes transformaciones históricas que están en marcha. Ese último elemento me parece especialmente importante. Porque una sociedad que no desarrolla capacidades para gobernar las transformaciones acaba siendo gobernada por ellas. Y probablemente esa sea una de las grandes cuestiones políticas de nuestra generación”.
Sin hacer paralelismos artificiales con la situación de 1936, Otxandiano ha advertido de los retos a los que se enfrenta Euskal Herria en este momento histórico, en medio de un cambio de era. “A nuestra generación no le ha tocado crear el primer Gobierno vasco, nos ha tocado otra cosa: fortalecer la democracia frente a los nuevos poderes tecnológicos, hacer socialmente justa la transición ecológica, dar una respuesta igualitaria a la crisis de la vivienda y los cuidados, defender la cultura de la paz frente a la lógica de la guerra y la confrontación, construir una comunidad política sólida en una sociedad cada vez más plural y dotar al autogobierno de las capacidades necesarias para gobernar el mundo que viene. Ese es nuestro tiempo, nuestra responsabilidad, y desde ahí entendemos la referencia de Agirre”.
Por eso propuso EH Bildu ponerle el nombre del Lehendakari Agirre al aeropuerto de Loiu, porque “una denominación pública no cambia por sí misma una sociedad, pero sí puede expresar qué referencias quiere reconocer esa sociedad y qué relato institucional quiere proyectar hacia el mundo”.