EH Bildu ha hecho hoy en el Parlamento un primer análisis político del proyecto de presupuestos del Gobierno vasco para 2027, presentado la semana pasada. Pello Otxandiano sostiene que el incremento anunciado no es lo suficientemente ambicioso para hacer frente a las necesidades existentes, una falta de ambición que impactará muy especialmente en las políticas de vivienda justo en plena emergencia habitacional. Llama la atención que el presupuesto del Departamento de Vivienda pase de 502 a 504 millones, una ¿subida? del 0,39%. Teniendo en cuenta que vivimos una crisis de vivienda y que el propio Gobierno reconoce la necesidad de hacer una importante inversión en viviendas públicas, no se entiende que para 2027 plantee prácticamente el mismo presupuesto que este año.
El portavoz de EH Bildu también ha puesto sobre la mesa el debate sobre los ingresos. Según ha explicado, este año la recaudación ha subido un 2,1%, lo que tiene un impacto directo en los presupuestos de Lakua, ya que “las necesidades de gasto están creciendo por encima de los ingresos”. En este sentido, ha reclamado un enfoque estratégico para equilibrar los ingresos y las necesidades de gasto, ya que, a la vista de la evolución sociodemográfica, en los próximos años las necesidades de gasto van a crecer de forma significativa en sanidad, servicios sociales y educación, por ejemplo, lo que obliga a adecuar los ingresos a esta nueva realidad.
“Ese es el elefante en la habitación, pero PNV y PSE no quieren hablar de eso. Si la economía no crece de manera notable, y no es lo previsto, ¿cómo vamos a hacer frente a necesidades de gasto cada vez mayores? Necesitaremos gastar cada vez más, pero los presupuestos no suben en la misma medida. Es grave no dar a esto una respuesta contundente”. Y es que, advierte Otxandiano, si los ingresos no son suficientes, será imposible mantener la calidad de los servicios públicos, y “la solución no es hacer recortes, eso no es una opción”.