Tras registrarse 40 quejas de familiares, EH Bildu preguntará al diputado de políticas sociales sobre la situación para conocer las soluciones que ha implementado la Diputación
Araba. 2026-09-21 | El grupo juntero EH Bildu Araba ha registrado hoy varias preguntas dirigidas al Diputado de Políticas Sociales tras conocerse que familiares de personas usuarias de la residencia Ajuria han registrado hasta 40 quejas por las altas temperaturas detectadas en las habitaciones de las personas mayores.
Esta situación que perjudica tanto a personas usuarias como a trabajadoras por sus consecuencias en lo que a seguridad laboral se refiere no es nueva, ya que según relatan las trabajadoras, llevan ya tres años estudiando el tema en reuniones sobre salud laboral. Ya en junio presentaron un dosier que recogía estas temperaturas extremas, y creen que hace falta una planificación para hacer frente a la situación.
La procuradora de EH Bildu, Claudia Venceslao, ha mostrado su preocupación por esta situación: «A principios de verano y coincidiendo con la primera ola de calor, la Junta de Personal del Instituto Foral de Bienestar Social (IFBS) denunciaba las altas temperaturas recogidas en centros forales y ponía sobre la mesa la falta de medidas para garantizar una adecuada temperatura. Pasados los meses verano, hemos sabido de las quejas por parte de las familias de residencias forales y de la denuncia a Inspección de Trabajo por parte de la Junta de Personal por las altas temperaturas sufridas en estos últimos meses».
Por eso, EH Bildu preguntará al diputado de Políticas Sociales sobre las medidas que se han adoptado por parte de la Diputación Foral para garantizar unas condiciones adecuadas de temperatura en las residencias del IFBS y evitar que las personas residentes y profesionales estén expuestas a situaciones de estrés térmico. De cara a futuro, EH Bildu también quiere saber qué valoración hace la Diputación de las actuaciones realizadas y qué medidas estructurales tiene previsto adoptar para que las altas temperaturas no vuelvan a convertirse en un problema para la salud, el descanso y el bienestar de las personas residentes y para la seguridad de las trabajadoras y trabajadores de las residencias forales.