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LA IRRESPONSABILIDAD QUE ESTÁ TENIENDO EL ALCALDE ES MUY GRAVE EN LA SITUACIÓN DE EMERGENCIA QUE VIVIMOS


| 2020-09-02 22:30:00
  • El alcalde ha creado una alarma innecesaria en el pueblo, ha puesto en el punto de mira a un sector concreto de la localidad y ha puesto en peligro la asistencia sanitaria de la ciudadanía con su última llamada.
  • Por ello, para dejar de actuar con ligereza y actuar con la responsabilidad que la situación requiere, le proponemos la constitución de una comisión intersectorial encargada de la gestión de la crisis generada por el COVID-19. La comisión debería estar presidida por otra persona que no sea el alcalde.

Ya hemos expuesto la preocupación que nos ha generado la gestión que se está haciendo por parte del Ayuntamiento de la emergencia sanitaria generada por Covid-19. En esta ocasión, sin embargo, con la última nota del alcalde, creemos que ha ido demasiado lejos: creando alarma en el pueblo, poniendo en el punto mira un sector concreto de la localidad y poniendo en peligro la asistencia sanitaria de la ciudadanía.

 

El pasado 24 de agosto, el hostelero de la Asociación Tiñelu comunicó a la dirección de Tiñelu la realización de pruebas PCR por contagios en dos establecimientos concretos de Donostia-San Sebastián. La dirección, por su parte y el mismo día, decidió cerrar el bar y la asociación como medida de precaución.

 

Desde el primer momento, la dirección de Tiñelu ha estado en contacto con el Departamento de Salud y está cumpliendo con todos los criterios y protocolos recibidos desde allí. Siguiendo estos protocolos, una vez conocido el positivo del tabernero (28 de agosto) se procedió a realizar las pruebas PCR de contactos estrechos1. Al resto de la plantilla del bar Tiñelu se les realizó la prueba el 28 de agosto.

 

Al mismo tiempo, en cuanto se tuvo conocimiento del positivo del hostelero de Tiñelu, la dirección de la asociación informó al Ayuntamiento de la situación. Así, si la situación empeorara, se podrían prever las medidas y recursos necesarios.

 

Sin embargo, el alcalde, por su cuenta y sin ponerse en contacto con ninguna institución sanitaria, sin tener una información completa, sin hacer un diagnóstico de la situación y faltando a los protocolos del Departamento de Sanidad, y a diferencia de lo que ha hecho con otros casos en la localidad, hizo público un llamamiento a las personas que estuvieron en Tiñelu para que se sometan a pruebas PCR.

 

Un día después, el 29 de agosto, el resto de la plantilla del bar Tiñelu recibieron el resultado de la prueba PCR: todos negativos. Es decir, en Tiñelu no ha habido contagio comunitario.

 

En esta emergencia sanitaria, crisis social y económica que vivimos, la incertidumbre es máxima. La obligación de las instituciones públicas es ofrecer confianza, tranquilidad y apoyo. Por ello, y teniendo en cuenta que la institución más cercana a la ciudadanía es el Ayuntamiento, las decisiones que se adopten deben ser bien estudiadas, deducidas, con plena información, eficaces y responsables.

 

En cambio, actuando así, el alcalde ha actuado con frivolidad, generando malestar y confusión entre la ciudadanía.

 

Decenas de lezoarras han hecho caso a lo que decía la nota y responsablemente llamaron a los centros de salud de Lezo y Errenteria diciendo que se les pedía que acudieran a realizar la prueba de PCR. Sin embargo, los centros sanitarios no contaban con la orden del Departamento de Salud de realizar la prueba PCR a las personas que habían pasado por Tiñelu. Es comprensible la confusión producida en todas estas circunstancias.

 

Para ofrecer tranquilidad el Ayuntamiento debe actuar con precisión y tomando decisiones de base sólida. En cambio, la nota que difundió sobre la llamada a realizar las pruebas a quienes estuvieron en Tiñelu "en los últimos días" no es exacta, ya que no se sabía quiénes debían de ir a realizar las pruebas: deben hacer la prueba las personas que hayan estado en Tiñelu entre ¿qué fechas?

 

Junto a ello, en tiempos ya de por sí bastante difíciles y plagados de incertidumbres, consideramos que el alcalde ha generado una sensación de alarma inútil entre la ciudadanía.

 

En el caso de Tiñelu, creemos que el alcalde ha actuado con mala intención. No hace muchas semanas que un camarero de otro bar de la localidad dio positivo en la prueba PCR. En este caso, se siguió el protocolo establecido por el Departamento de Salud: se realizó la prueba PCR a personas que habían tenido un estrecho contacto con él. Afortunadamente, también en este caso, fueron negativos los resultados de todo el resto de la plantilla y el alcalde, acertadamente, siguiendo el protocolo, no lanzó ninguna nota diciendo que las personas que habían estado en aquel bar tenían que ir a hacer la prueba de PCR.

 

No es el único caso. Un trabajador del Ayuntamiento informó de que había dado positivo en la prueba PCR no hace muchos días. También en este caso, se siguió el protocolo y se realizó la prueba PCR al resto de la plantilla que han tenido contacto directo. Todos los resultados han sido negativos. En consecuencia, y esta vez también oportunamente, el alcalde no realizó ningún llamamiento diciendo que todas las personas que han pasado por esta oficina municipal deben acudir a realizar la prueba de PCR.

 

Por todo ello, consideramos que con su actuación ha tenido la clara intención de poner en el punto de mira a un sector concreto de la localidad.

 

Para terminar y lo más grave, el alcalde ha actuado con negligencia. El alcalde, sin ningún contacto ni coordinación con el Departamento de Salud, ha creado el riesgo de que, con el aviso realizado por su cuenta, los Centros de Salud de Lezo y Errenteria colapsen con llamadas y consultas, ya que éstas no sabían nada y no había ningún montaje. Dificultando o impidiendo así la consulta de otros casos necesarios y quizá urgentes. El alcalde ha mostrado una grave irresponsabilidad que podía poner en peligro la salud de varias personas.

 

Por todo ello, emplazamos al alcalde a celebrar un pleno extraordinario urgente para que explique los pormenores de su comportamiento. Junto a ello le proponemos la formación de una comisión intersectorial comunitaria encargada de la gestión de la crisis creada por el COVID-19. Una comisión que debería ser liderada por otra persona que no sea el alcalde debido a la falta de capacidad demostrada. Una comisión que garantice la participación de los agentes del pueblo (educativos, hosteleros), en la que también participarían técnicos de los servicios sociales municipales y de otros departamentos y que estará abierta a la ciudadanía en general. Esta comisión sería la encargada de acordar, durante la emergencia sanitaria, todas las decisiones a adoptar al respecto.

1 Según el protocolo del Departamento de Salud, "Persona que haya estado a menos de 2 metros de distancia durante al menos 15 minutos"